Una investigación que comenzó con un video detectado en internet por autoridades de Estados Unidos permitió rescatar a una menor de edad en Guanajuato y detener a un hombre señalado por presuntos delitos sexuales en su contra.
La Fiscalía General del Estado informó que, tras tres meses de investigaciones, capturó a Óscar “N” como parte de la denominada “Operación Valkiria”, un trabajo coordinado entre autoridades mexicanas y estadounidenses.
Todo comenzó cuando el FBI localizó en la llamada dark web—una parte oculta de internet utilizada frecuentemente para actividades ilícitas— un video relacionado con abuso sexual infantil. Aunque en un inicio se desconocía quiénes aparecían en la grabación, algunos detalles hicieron pensar a los investigadores que tanto la víctima como el agresor podrían ser mexicanos.
Con esa única pista, especialistas de la Fiscalía de Guanajuato iniciaron un trabajo para descubrir dónde había sido grabado el video y quién estaba detrás de él.
Los investigadores analizaron cada detalle visible en las imágenes, desde muebles hasta objetos del lugar. Con ello, lograron identificar un hotel de la ciudad de León y posteriormente la habitación donde presuntamente ocurrieron los hechos.
Al mismo tiempo, peritos especializados estudiaron las imágenes del presunto agresor y rastrearon información en redes sociales y plataformas digitales. La colaboración entre el FBI, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y otras instituciones permitió identificar a Óscar “N” como principal sospechoso.
Sin embargo, antes de realizar la detención, el objetivo principal fue encontrar a la menor y garantizar su seguridad.
La víctima fue localizada y puesta bajo resguardo. De inmediato recibió atención médica, apoyo psicológico y acompañamiento especializado para ayudarla en su recuperación.
Una vez asegurada la integridad de la menor, agentes de la Fiscalía llevaron a cabo la captura del presunto responsable.
Posteriormente, un juez determinó vincular a proceso a Óscar “N” por los delitos de trata de personas en la modalidad de producción de material de abuso sexual infantil y violación espuria, además de imponerle prisión preventiva mientras continúa la investigación.
Las autoridades destacaron que este caso demuestra cómo la tecnología y la cooperación entre corporaciones de distintos países pueden ayudar a localizar víctimas, proteger a menores de edad y llevar ante la justicia a quienes cometen este tipo de delitos.


