Mientras millones de personas utilizan plásticos todos los días sin pensarlo demasiado, especialistas de la Universidad de Guanajuato (UG) advirtieron que estos materiales ya están llegando al suelo donde se cultivan los alimentos y, eventualmente, podrían terminar en nuestro organismo.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la UG presentó la edición número 33 de la revista NaturaLEEza, una publicación dedicada a divulgar temas ambientales y de sustentabilidad. Este año, el tema central es contundente: “Poner fin a la contaminación por plásticos”.
La nueva edición reúne 16 artículos elaborados por más de 40 especialistas que analizan desde los microplásticos en la agricultura hasta el uso de inteligencia artificial para combatir la contaminación en los océanos.
Uno de los temas que más llamó la atención fue el relacionado con los microplásticos y su impacto en la producción de alimentos. La Dra. Graciela de la Luz Ruiz Aguilar explicó que estos diminutos fragmentos de plástico pueden mezclarse con el suelo, afectar procesos biológicos de las plantas y representar un reto para la seguridad alimentaria.
“La preocupación es que el suelo es un ser vivo y una matriz ambiental. Los microplásticos pueden incorporarse a los cultivos y eventualmente llegar al ser humano, aunque todavía existen pocos estudios sobre sus efectos”, señaló.
Sin embargo, los especialistas aclararon que no se trata de demonizar el uso de los plásticos, sino de encontrar soluciones para reducir su impacto ambiental.
Tecnología e inteligencia artificial al rescate
La revista también presenta alternativas innovadoras para enfrentar el problema.
La investigadora Norma Leticia Gutiérrez Ortega expuso cómo la impresión 3D puede convertirse en una herramienta para disminuir la contaminación. Como ejemplo destacó un proyecto internacional que logró fabricar un arrecife artificial impreso en 3D para ayudar a restaurar ecosistemas marinos.
Por otro lado, el investigador Eduardo Sánchez Ramírez explicó que la inteligencia artificial podría convertirse en una aliada para detectar basura plástica en mares, ríos y lagos mediante robots equipados con redes neuronales capaces de identificar zonas contaminadas.
Estos sistemas también podrían utilizarse en tareas ambientales como monitoreo forestal y reforestación, aunque advirtió que también es necesario considerar la huella de carbono que genera el uso de estas tecnologías.
El boom del tequila y sus consecuencias ambientales
La publicación también aborda una problemática muy cercana a Guanajuato: la expansión del cultivo de agave azul para la producción de tequila.
De acuerdo con investigadores de la UG, Guanajuato ocupa actualmente el segundo lugar nacional en producción de agave tequilero, especialmente en municipios como Abasolo, Huanímaro y Pénjamo.
Aunque el cultivo representa una importante actividad económica, el crecimiento acelerado de las plantaciones ha provocado efectos ambientales como pérdida de biodiversidad, deforestación, degradación del suelo y un mayor uso de agroquímicos.
Los especialistas enfatizaron que el problema no es el agave en sí, sino las prácticas de manejo intensivo que pueden afectar los ecosistemas.
Un llamado a cambiar hábitos
Durante la presentación, los participantes coincidieron en que la solución a muchos de estos problemas también depende de las decisiones cotidianas de la población.
Invitaron a reflexionar sobre los hábitos de consumo, cuestionar el impacto ambiental de los productos que utilizamos diariamente y fomentar una cultura de mayor responsabilidad con el entorno.
“Debemos recordar que somos parte del ecosistema”, señalaron los expertos, al tiempo que exhortaron especialmente a las y los jóvenes a involucrarse en iniciativas ambientales y proponer soluciones para enfrentar los desafíos ecológicos del futuro.
La revista NaturaLEEza, que cumple 21 años de existencia, iniciará además una nueva etapa digital para acercar estos temas a más personas a través de su plataforma en línea.


