Después de varios días de calor intenso, en León comenzó a sentirse un ligero respiro. Las temperaturas bajaron un poco por la presencia de nubosidad y humedad, dejando mañanas más frescas y cielos parcialmente nublados en gran parte de la ciudad.
Para este miércoles se espera una temperatura máxima de entre 28 y 30 grados, lejos de los días donde el termómetro superó fácilmente los 33 grados. Durante la mañana y noche el ambiente será más templado, con mínimas cercanas a los 14 grados.
Además, aunque las lluvias fuertes ya disminuyeron, los pronósticos indican que todavía podrían registrarse chubascos ligeros o lluvias aisladas por las tardes y noches en León y otros municipios de Guanajuato.
En redes sociales, muchos leoneses ya comenzaron a notar el cambio de clima, celebrando las tardes más frescas y el cielo nublado que ayudó a bajar la sensación térmica.
Eso sí: el alivio podría durar poco. Los modelos meteorológicos prevén que el calor vuelva a intensificarse hacia el fin de semana, por lo que todavía no es momento de guardar el ventilador.

