El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal a su cargo mientras se desarrollan las investigaciones en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado.
La solicitud fue presentada ante el Congreso del estado la noche del 1 de mayo, luego de que el mandatario informara públicamente su decisión de separarse del cargo para facilitar las indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR).
Rocha Moya explicó que su salida es de carácter temporal y responde a la apertura de una investigación tras los señalamientos emitidos por autoridades de Estados Unidos, que lo vinculan, junto con otros funcionarios, con el Cártel de Sinaloa.
En un mensaje, el mandatario rechazó las acusaciones y sostuvo: “Tengo la conciencia tranquila… son falsas y dolosas”, al asegurar que enfrentará el proceso para demostrar su inocencia.
Las acusaciones derivan de una imputación del Departamento de Justicia estadounidense, que señala a Rocha y a otros nueve funcionarios por presunta colaboración con el narcotráfico, lo que detonó una crisis política y la intervención de autoridades mexicanas para revisar el caso.
Por su parte, la FGR ha solicitado al gobierno estadounidense la entrega de pruebas que sustenten los señalamientos antes de avanzar en cualquier acción legal.
Tras la solicitud de licencia, el Congreso de Sinaloa convocó a sesión para definir quién asumirá de manera provisional la titularidad del Ejecutivo estatal mientras se desarrollan las investigaciones.
La decisión de Rocha Moya se da en medio de tensiones políticas y diplomáticas, marcando uno de los momentos más complejos para el gobierno estatal y la relación bilateral entre México y Estados Unidos.



