La experiencia de una investigadora de la Universidad de Guanajuato está cruzando fronteras para ayudar a proteger bosques, manantiales y comunidades rurales en Costa Rica. Se trata de la Dra. Michelle Farfán Gutiérrez, quien fue invitada a participar en un proyecto internacional enfocado en la restauración de zonas afectadas por incendios forestales y la protección de fuentes de agua.
La académica participa en el proyecto “Protegiendo las fuentes de vida: Restauración post-fuego en nacientes y prevención de incendios forestales en el corredor biológico peninsular”, desarrollado en la península de Nicoya, donde se busca reducir el riesgo de incendios y cuidar los manantiales que abastecen a comunidades rurales.
La especialista, adscrita al Departamento de Ingeniería Geomática Hidráulica de la División de Ingenierías de la UG, ha dedicado gran parte de su trabajo al monitoreo de incendios mediante satélites, así como al impulso de herramientas de ciencia ciudadana como la aplicación IGNIS, utilizada para reportar incendios desde las comunidades.
La invitación surgió luego de una estancia sabática que realizó en 2024 en Costa Rica, donde colaboró con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación para analizar el riesgo de incendios forestales y desarrollar estrategias preventivas en el territorio.
Entre las acciones que impulsa se encuentran la creación de brechas cortafuego alrededor de manantiales y microcuencas, así como la plantación de especies resistentes al fuego, como el nopal y el agave, consideradas clave frente a las sequías y olas de calor que provoca el cambio climático.
“Estamos protegiendo las fuentes de agua que abastecen a varias comunidades rurales. Es una estrategia que conecta directamente el fuego con el agua”, explicó la investigadora.
La académica destacó que tanto en Costa Rica como en México se trabaja en soluciones basadas en la naturaleza, utilizando barreras vivas con plantas nativas para prevenir incendios forestales a gran escala.
En Guanajuato, este trabajo también ya tiene presencia. La investigadora señaló que existe colaboración en la comunidad de Las Teresas, donde se realizan acciones de reforestación y sistemas de brechas cortafuego en una zona de vegetación nativa.
Otro de los aspectos que resaltó fue la participación comunitaria en Costa Rica, donde muchas brigadas de combate de incendios están integradas por voluntarios y mujeres, quienes desempeñan un papel importante en la prevención y atención de emergencias ambientales.
La Dra. Farfán advirtió que el aumento global de la temperatura, que ya alcanza los 1.5 grados centígrados, obliga a implementar acciones urgentes para enfrentar los efectos del cambio climático y proteger los ecosistemas.
Además, anunció que próximamente realizará una visita académica a la University of Southern California para conocer infraestructura especializada en medición de combustibles forestales y comportamiento del fuego, además de intercambiar conocimientos con especialistas y comunidades indígenas que utilizan el fuego de manera tradicional.


