En un contexto de reconfiguración política en el estado, fue presentada la plataforma de participación ciudadana “Guanajuato nos une”, impulsada por el diputado Sergio Contreras y un grupo de liderazgos que recientemente rompieron con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
El proyecto surge apenas semanas después de que Contreras anunciara su salida del Verde tras 22 años de militancia, marcando el inicio de una nueva etapa fuera de los partidos políticos.
De hecho, el propio legislador adelantó que no buscaría integrarse a otra fuerza política, sino construir un colectivo ciudadano abierto, que pudiera sumar tanto a militantes inconformes como a ciudadanos sin partido.
Durante la presentación, los impulsores insistieron en que la plataforma no tiene fines electorales y que busca romper con la lógica partidista tradicional.
El discurso central fue claro: dejar atrás los colores políticos —incluido el verde que los identificó durante años— para apostar por una agenda basada en problemas concretos como seguridad, agua, empleo y desarrollo social.
Incluso, el propio Contreras ha señalado que este nuevo espacio pretende construir una política distinta, menos confrontativa y más enfocada en resultados, tras su salida de un partido que, en Guanajuato, venía arrastrando tensiones internas y pérdida de fuerza en los últimos años.
Estructura y operación
“Guanajuato nos une” operará a través de comités ciudadanos en distintos municipios —el primero en San Francisco del Rincón— y se organiza en seis ejes: seguridad, igualdad, gobierno abierto, juventud, empleo y medio ambiente.
Los voceros subrayaron que la intención es evaluar políticas públicas, corregir fallas y fortalecer lo que sí funciona, desde una lógica de participación ciudadana y no de competencia electoral.
Un movimiento en construcción
Aunque hoy se presenta como plataforma ciudadana, el contexto político es inevitable: se trata de un grupo que durante años formó parte del Verde en Guanajuato y que ahora busca reinventarse fuera de ese esquema.
El reto será demostrar si este nuevo modelo logra sostenerse como un ejercicio genuinamente ciudadano o si, con el tiempo, evoluciona hacia una nueva expresión política.


