Un hombre identificado como Carlos Ángel Adolfo “N” fue vinculado a proceso y posteriormente sentenciado por su responsabilidad en el delito de trata de personas, en agravio de dos víctimas.
De acuerdo con las investigaciones, el sujeto sentenciado administraba diversas cuentas de correo electrónico, mensajería instantánea y redes sociales, a través de las cuales almacenaba cerca de 200 archivos con contenido de abuso infantil. Este material fue clave para que las autoridades acreditaran el delito durante el proceso judicial.
Tras el desahogo de las distintas etapas legales, el Ministerio Público presentó las pruebas suficientes para que un juez dictara una sentencia condenatoria. Además de la pena correspondiente, ordenó el pago de una multa, la reparación del daño a las víctimas y la suspensión de sus derechos políticos y electorales durante el tiempo que dure la condena.
Las autoridades estatales destacaron que este caso representa un avance en el combate a delitos que atentan contra la dignidad e integridad de las personas, especialmente aquellos relacionados con la trata de personas, uno de los crímenes más graves en materia de derechos humanos.
