Un salón de belleza que operaba dentro de las instalaciones del Senado de la República fue clausurado luego de que videos e imágenes difundidos en redes sociales mostraran su funcionamiento, lo que generó una fuerte polémica pública sobre el uso de espacios legislativos.
El espacio, que se encontraba en el segundo piso del edificio del Hemiciclo a Juárez, ofrecía servicios de peinado y estética principalmente durante los días de sesión, según informaciones que se viralizaron en plataformas como Facebook e Instagram.
La presidenta del Senado, la morenista Laura Itzel Castillo, defendió la existencia del salón ante la prensa, argumentando que se trata de un servicio al que acceden principalmente legisladoras que viajan desde otras partes del país y que el costo del servicio corre por cuenta de quienes lo utilizan.
“Es un espacio adaptado para el apoyo de las senadoras y los senadores también si se requiere, no es nada fuera de lo normal. Cada una de las senadoras paga el servicio que se hace”, declaró Castillo, añadiendo que el salón también cuenta con un estilista y maquillista que atiende a quienes lo solicitan.
Sin embargo, tras el revés mediático y la difusión de los contenidos en redes, personal del Senado procedió a colocar sellos de clausura en acceso al salón, deteniendo temporalmente su operación.
El salón ya había funcionado anteriormente, pero fue eliminado en 2018 en el marco de una política de austeridad. Su reapertura se habría dado en la legislatura actual y generó un debate sobre el uso de recursos y espacios dentro de la Cámara alta.
Diversos usuarios en redes sociales compartieron videos en los que se observa el interior del espacio con sillas, espejos y equipo para servicios de belleza, lo que intensificó la atención ciudadana sobre el tema.
La clausura del salón ocurre en un contexto de escrutinio público continuo sobre el uso de instalaciones oficiales y la transparencia en el ejercicio legislativo
