Este Día de la Candelaria, en León, el mensaje entre familias, oficinas y grupos de amigos es claro: a quienes les salió el muñequito en la Rosca de Reyes, más vale no dejar la compra de tamales para después. La tradición se cumple, pero este año la demanda ha sido particularmente alta y los tamales se están agotando más rápido de lo habitual.
Desde las primeras horas del día, vendedores y compradores coincidieron en que anticiparse es clave. En distintos puntos de la ciudad, los tamales comenzaron a “volar” desde temprano, especialmente en zonas de alta afluencia.
Además de los establecimientos tradicionales, muchos leoneses suelen recurrir a los puestos improvisados que se instalan en los alrededores de tiendas de conveniencia, como OXXO y farmacias, donde cada año es posible encontrar el tamal de último momento. Sin embargo, este 2 de febrero, incluso en esos puntos la disponibilidad podría terminar antes de lo esperado.
La recomendación es clara: no confiarse. Hoy no hay mucho margen para la improvisación. En León, la tradición del Día de la Candelaria se mantiene viva, pero quien paga tamales y se tarda, corre el riesgo de quedarse sin ellos.
