Nada más esta le faltaba al PAN Guanajuato: como a Rafael Corrales Ayala, se les cae el teatro…
Bueno, al último gobernador de la noche priista se le cayó el Auditorio del Estado; los panistas ocultaron que el techo del inmenso estacionamiento subterráneo del Congreso local se cae porque se cae.
Los tricolores le echaron la culpa a ‘un rayo’; los azules a ‘un camión de carga mal estacionado’.
El 17 de julio de 1991, un miércoles, el techo del Auditorio del Estado, creación del arquitecto Abraham Zabludovsky y “asegurado contra siniestros”, recién inaugurado y a nada del VI Informe del Gobernador Rafael Corrales Ayala, se cayó. Su constructor, el arquitecto Enrique Puga Ramos, de facto secretario de Obra Pública solo entonces había ocupado formalmente el cargo.
En la versión oficial, “un rayo” partió en dos una de las ‘trabes’ que sostenía el techo y éste se vino abajo. Serían las cinco de la tarde, los albañiles recogían sus triques para ir a casa, tres de ellos resultaron con heridas leves. A las seis llegaron el Gobernador Corrales Ayala y Puga. Ninguno de los dos atendió a la prensa.
De rato salió el boletín. El gobierno sostuvo su versión y la acompañó con fotografías elocuentes: clarito se veía allí “el impacto del rayo” que destruyó la trabe. Los ‘maistros’ albañiles tenían otros datos: el rayo nunca existió; la estructura no iba ahí, estaba mal colocada.
El bonito auditorio había sido inaugurado un mes antes por el mismísimo Presidente de la República Carlos Salinas de Gortari. La construcción tuvo una inversión de 35 mil 868 millones de pesos. Claro, previo a aquellos ‘nuevos pesos’ que en junio de 1992, con la firma salvaje del propio Salinas de Gortari ‘resolvían’ la argentinización inflacionaria al restar tres ceros a la moneda mexicana.
‘En corto’, compartían sus allegados, Corrales Ayala reconocía que la caída del techo obedeció a fallas estructurales. Por supuesto que en el Congreso los diputados panistas, pocos pero había, exigieron una Comisión legislativa investigadora. Nada de eso. No pasó.
-“…En la cárcel y en los últimos Informes, se conoce a los amigos”, dijo entre risas Miguel Ángel Barberena, gobernador priista de Aguascalientes a su compa Rafael Corrales Ayala, en la despedida formal el domingo 4 de agosto en un Informe de Gobierno triste que duró dos horas y 35 minutos. Ya no vino el Presidente, mandó a su secretario de Agricultura, Carlos Hank González.
¿OTRA MAROMA, PAYASO?
Esta vez el jefe de los diputados panistas en el Congreso de Guanajuato, hasta hace unas cuantas semanas presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jorge Espadas Galván está metido en un embrollo.
El estacionamiento subterráneo del Congreso del Estado, edificio que se inauguró en 2016, un inmueble de más de 800 millones de pesos financiados con un préstamo de los fondos del ISSEG, dinero de y para las jubilaciones, pensiones y algunas prestaciones de los trabajadores del gobierno estatal, no presupuesto público, deberá demolerse. La explanada cívica al frente también debe ser intervenida.
Un dictamen técnico así lo instruye. Lo sabían y lo ocultaron.
Como dicen que “para que la cuña apriete…”, uno de los suyos, el diputado Erandi Bermúdez Méndez detonó en entrevista radiofónica lo que periodistas como Javier Vázquez documentan y comparten hace años a partir de su cobertura cotidiana en el Congreso de Guanajuato.
El 8 de septiembre, Erandi Bermúdez se abstuvo de votar en la comisión de Administración la asignación de un presupuesto para la elaboración de un diagnóstico ejecutivo y supervisión de trabajos a la secretaría de Obra Pública. Costaría otros 2 millones 800 mil pesitos.
En cambio, trajo a la mesa pública que en 2015 ¡Hace diez años!, previo a la inauguración, un dictamen de la Universidad de Guanajuato, UG, advirtió de los daños estructurales en el techo del estacionamiento subterráneo del Congreso. Agárrese: la versión oficial defiende que los daños en el espantoso edificio de cristal enclavado entre los cerros hasta hacerlo inaccesible, resultaron del peso de un camión de carga mal estacionado.
Jorge Espadas era el secretario general del Congreso al término de la edificación del mastodonte, allá entre 2013 y 2015. El año pasado, como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política aprobó un presupuesto de 32 millones de pesos para reparaciones que finalmente no se ejerció. La de ahora es una auténtica salida desesperada.
Ah, porque a pesar de todo, con los votos de la siempre dispuesta diputada del PRD, María del Pilar Gómez, del priyista Alejandro Arias, útil para toda ocasión, y del propio Jorge Espadas se aprobó pagar el oootro proyecto ejecutivo propuesto por este último.
Erandi Bermúdez ha puesto en claro que antes de votar más recursos debió establecerse quiénes son los responsables de este desgarriate ¿Dónde está la ‘mano negra’? Entonces con qué vamos a salir ¿Con otra maroma? ¿Otra maroma, payaso?
Es de esperar que el Grupo Parlamentario de Morena exija la creación de una Comisión legislativa investigadora, y que el del PAN deba ‘romper el cochinito’ para comprar los votos que la desechen
La iniciativa de construir un nuevo edificio para el Congreso de Guanajuato surgió en 2008, la obra se estimó en 139 millones de pesos, se inauguró a un costo de más de 800 millones…, y contando.
-“No pocas heridas de bala cicatrizan, las de lengua casi nunca…”, leyó Rafael Corrales Ayala en su VI Informe. Despedía sin saberlo al priismo gobernante, en medio de señalamientos públicos de corrupción desde todas las fuerzas políticas de oposición y de la sociedad civil organizada. –Espejo, hay.
Concluido su mandato, el priista se marchó del estado, –a lo mejor en siembra de frutos tardíos.
Del ‘rayo’ al ‘camión de carga mal estacionado’, a veces son tan pareciditos…
(A)La Jaula
El Sr y la Sra Smith y el otro
Episodios divertidos si los hay, el que ponen en cartelera la pareja presidencial de Guanajuato capital y el rapero Santa Fe Klan. Este anunció un baile de barriada, otro, en su rumbo. La Alcaldesa Smith advirtió que nadie ha solicitado los permisos obligados. O los tramitan o les paran el jolgorio.
Aquél se enojó. “Ni a mi mamá le pido permiso para hacer los bailes en el barrio, ya mero que le voy a pedir chance a la doña esta.
También Hay muchas quejas de que el Hospital no sirve, de que en las comunidades no hay luz, ni agua. Los niños del barrio tienen hambre y no hay trabajo.
Esas llamadas son las que debe atender. Usted a lo suyo. Si no hace algo usted por Guanajuato lo voy hacer yo.
Cada vez que hacemos bailes, hacemos que la gente del barrio gane dinero: tiendas, hoteles, taxis, comerciantes, policías, etc”. A Santa Fe Klan lo dejaron hacer y deshacer en el trienio anterior. ‘Rey del Barrio’, que ni Tin Tan.
El Sr. Smith, Alcalde antecesor en el cargo de la Sra. Smith, lo mismo vomitaba el ‘turismo charamusquero’, que se creía ‘El Tirantes’, aquel de La Lagunilla. La Sra. Smith, engatusó a la mamá de Santa Fe Klan como candidata a una regiduría imposible. Desde la silla los desconoce. Yo te uso, tú me usas.
Son los unos para el otro, aunque en ‘el Cuis’ no lo dirían de manera tan cortés. El Jaleo sería este martes. Es el Día de San Juditas Tadeo, patrono de las causas desesperadas. O’ra a ver a quién socorre…
Correspondencia: [email protected]
‘X’: TigresDePapel