Que los empresarios sean menos filantrópicos y más solidarios, a los periodistas hacer investigación, dando voz a todas las personas para ayudar a la construcción de las agendas del Estado, pidió Rigoberta Menchú Premio Nobel de la Paz, al abrir el segundo Encuentro Iberoamericano Voces por la Paz en León, Guanajuato.
Durante su conferencia magistral, expresó su preocupación por la criminalización de la Libertad de Expresión en toda América Latina.
señaló el impacto que generan las violencias que castigan al que no ha cometido un delito, como ocurre muchas veces, y sobre todo si es castigado por la libertad de expresión, la libertad de pensamiento, la libertad de propuesta.
Añadió que para la construcción de la paz se tiene que repensar la democracia que ya comienza a ser un interés elitista.
“Yo creo que la criminalización es un tema que está en toda América Latina, en Guatemala lo enfrentamos con Chepe Zamora, hasta la fecha ya lleva dos años detenido, torturado en la cárcel, un gran periodista, fundador de medios tan importantes y de investigaciones y no ha sido juzgado, porque no hay juez que haya dictado un delito, no tiene delito, pero está encarcelado”, dijo.
También, expresó que es necesario replantear el contenido de la paz que no implica dejar de hablar de las armas nucleares o de la tecnificación de las guerras, sino evitar los conflictos que amenazan a todo el mundo.
Frente a un auditorio lleno en Poliforum León, la activista dijo que una agenda común hacia la paz requiere de personas agradecidas, humildes, que sepan perdonar y que actúen con reciprocidad.
Criticó a las diversas religiones que confunden el ofrecer perdón al ofendido, “cuando empieza por el que ofende, perdonarse a sí mismo por el mal causado no solo a los prójimos, sino a la sociedad y también a la naturaleza”.
En el arranque del encuentro, también realizaron conferencias Makasiwe Mandela, hija del expresidente sudafricano Nelson Mandela; y José Ángel Gurría, presidente del Foro París para la Paz.
Participaron también los periodistas como Pablo Latapí, Anabel Hernández, Norberot Emmerich y el corresponsal de guerra Alberto Peláez, entre otros.
