Una práctica cada vez más popular en clínicas privadas terminó en tragedia en Hermosillo, Sonora. Al menos ocho personas han muerto tras recibir sueros vitaminados, mientras que otras tres fueron afectadas —una continúa hospitalizada y dos ya fueron dadas de alta—, de acuerdo con autoridades de salud.
El titular de la Secretaría de Salud federal, David Kershenobich, informó que los casos podrían estar relacionados con una contaminación bacteriana en los sueros aplicados. Las víctimas presentaron síntomas graves de infección, desarrollando sepsis —una respuesta extrema del cuerpo que puede ser mortal— en cuestión de horas, lo que provocó su fallecimiento en menos de 48 horas en varios casos.
La investigación está a cargo de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que analiza tanto la composición de los productos como las condiciones en las que fueron administrados. Las muestras también están siendo estudiadas en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, en la Ciudad de México.
Todos los casos están vinculados a una misma clínica privada, la cual ya fue clausurada. El médico responsable, identificado como Jesús Maximiano “N”, se encuentra prófugo, mientras que la Fiscalía de Sonora realiza operativos para su localización tras cateos en distintos domicilios.
En conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se confirmó que tanto el médico como la clínica contaban con permisos oficiales, lo que ha generado preocupación sobre la regulación de este tipo de tratamientos.
Los llamados “vitamin drip” o cócteles intravenosos de vitaminas, promocionados como terapias de bienestar, desintoxicación o recuperación rápida, han ganado popularidad en spas y clínicas estéticas. Sin embargo, especialistas advierten que estos procedimientos carecen de evidencia científica sólida y pueden implicar riesgos graves para la salud.
El propio Kershenobich lanzó un llamado urgente a la población para evitar este tipo de prácticas: “Muchos de esos sueros no van a servir para nada”, advirtió.
Familiares de las víctimas han relatado escenas desgarradoras. Algunos pacientes comenzaron con mareos, vómitos y desmayos, para después sufrir un deterioro acelerado que derivó en fallas orgánicas múltiples.
Mientras continúan las investigaciones para determinar si la causa fue el suero en sí o un agente contaminante, el caso ha encendido las alertas sanitarias en todo el país y puesto bajo la lupa a este tipo de tratamientos que, pese a su popularidad, podrían representar un riesgo mortal.

