Un potente terremoto de magnitud 8.8 Mw sacudió la península de Kamchatka, en el extremo este de Rusia, a las 11:25 (hora local), provocando olas estimadas de entre 3 y 4 metros y generando alertas de tsunami en múltiples países del Pacífico. Fue calificado como “el más fuerte en décadas” en la región.
En respuesta, el Centro de Alertas de Tsunamis de la Secretaría de Marina (Semar) emitió una alerta para las costas del Pacífico mexicano, advirtiendo sobre la posible llegada de olas menores a 20 centímetros a partir de las 02:00 h del miércoles, hora local. También se recomendó mantener a la población alejada de las playas y advertir sobre corrientes fuertes en las entradas de puertos
Aunque se esperan olas de altura limitada, las autoridades mexicanas adoptaron medidas preventivas activas, alineadas con las disposiciones emitidas también en otros países como Chile, Perú y Ecuador.
Hasta ahora, no se han reportado olas significativas ni daños en México ni en otros territorios latinoamericanos, y no se han confirmado víctimas. Asimismo, las alertas fueron suspendiéndose progresivamente a medida que disminuía el riesgo
