La tensión entre Estados Unidos e Irán alcanzó este sábado uno de sus puntos más críticos en décadas, luego de que el presidente Donald Trump confirmara el inicio de una operación militar a gran escala contra el territorio iraní, en coordinación con Israel, bajo el nombre de “Operation Epic Fury”.
De acuerdo con información oficial difundida por la Casa Blanca, la ofensiva incluyó bombardeos aéreos y ataques con misiles dirigidos contra instalaciones militares, infraestructura estratégica y líderes del gobierno iraní, con el objetivo de frenar su programa nuclear y debilitar al régimen.
Trump afirma muerte del líder supremo iraní
En un mensaje difundido en redes sociales y entrevistas, Trump aseguró que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, murió durante los ataques, junto con otros altos mandos militares.
Sin embargo, autoridades iraníes no han confirmado esta versión, lo que ha generado incertidumbre internacional sobre la veracidad del hecho.
El presidente estadounidense sostuvo que la operación busca “eliminar amenazas” y abrir la puerta a un cambio político en Irán, incluso exhortando a la población a levantarse contra su gobierno.
Irán responde con ataques y amenaza con escalar
Como respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra bases militares de Estados Unidos y objetivos en Israel y países del Golfo, advirtiendo que continuará atacando mientras persistan las agresiones.
El gobierno iraní calificó la ofensiva como un acto ilegal de guerra y prometió represalias más severas, lo que eleva el riesgo de un conflicto regional más amplio.
Cientos de muertos y alerta internacional
Fuentes oficiales iraníes y organismos humanitarios reportan más de 200 personas fallecidas y cientos de heridos, incluidos civiles, tras los bombardeos iniciales.
Además, la ofensiva ha provocado afectaciones globales, como la interrupción de vuelos, el cierre del estrecho de Ormuz —clave para el comercio petrolero— y la volatilidad en los mercados energéticos.
Llamado mundial a frenar la guerra
Diversos gobiernos y organismos internacionales han pedido una desescalada inmediata y el respeto al derecho internacional, ante el riesgo de que el conflicto derive en una guerra de mayores dimensiones.
Incluso, mediadores internacionales señalaron que un posible acuerdo diplomático entre ambos países estaba cercano, lo que agrava el impacto del inicio de las hostilidades.
Escenario incierto
La operación militar continúa en desarrollo y el propio gobierno de Estados Unidos advirtió que los ataques podrían prolongarse durante días o semanas.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación una escalada que podría reconfigurar la seguridad global y desencadenar un conflicto de gran escala en Medio Oriente.

