Entre lágrimas, silencio y rezos, habitantes de Pocitos de Corrales y comunidades vecinas se reunieron este viernes para despedir a los nueve jornaleros que perdieron la vida en el accidente registrado la mañana del jueves en la carretera León–Salamanca.
En la Iglesia del Santo Entierro se llevará a cabo una misa de cuerpo presente por siete de las víctimas, mientras que otros dos serán velados y despedidos en el rancho de San Antonio de Corrales, donde familiares y amigos han comenzado a concentrarse para acompañar a los deudos.
Autoridades buscan al conductor prófugo
Las autoridades mantienen un operativo para localizar al conductor de un tractocamión que habría provocado el percance al intentar dar una vuelta en “U” en un tramo donde esta maniobra está estrictamente prohibida.
De acuerdo con las primeras investigaciones, esta acción imprudente ocasionó que la camioneta en la que viajaban los jornaleros —originarios del municipio de Comonfort— se impactara de frente contra la unidad de carga. Tras el choque, el conductor responsable abandonó el tractocamión y huyó sin auxiliar a las víctimas.
Víctimas y lesionados
El saldo confirmado es de nueve personas fallecidas y dos lesionadas. Ocho de las víctimas ya fueron identificadas:
Luis N., Migueles N., Rubén N., Pedro N. y Juan Diego N., de Corrales
Efrén N., José N. y Eliseo N., de Pocitos de Corrales
Una persona más permanece sin identificar.
Entre los lesionados se encuentran José N., de Corrales, y un segundo afectado que continúa en cirugía y cuya identidad no ha sido confirmada.
Acciones de emergencia y apoyo a familias
Tras el accidente, corporaciones de los tres niveles de gobierno —entre ellas Protección Civil de Salamanca e Irapuato, Policía Estatal de Caminos y Guardia Nacional— acudieron para realizar labores de rescate, acordonar la zona y agilizar el tránsito.
La Secretaría de Gobierno del estado informó que mantiene comunicación directa con el municipio de Comonfort para brindar apoyo a los familiares de las víctimas en los traslados, trámites y acompañamiento correspondiente.
Mientras tanto, las comunidades afectadas viven un profundo luto por la pérdida de nueve trabajadores que diariamente viajaban para ganarse la vida y que ahora serán despedidos entre muestras de solidaridad y dolor colectivo.
