El Senado de la República aprobó el ingreso temporal de 127 militares de Estados Unidos a territorio mexicano con fines de adiestramiento conjunto con la Armada de México, como parte de ejercicios de cooperación bilateral en materia de seguridad.
De acuerdo con información oficial y reportes de medios nacionales como Milenio y Publimetro, la autorización se dio tras avalar dos dictámenes enviados por la Comisión de Marina, con el respaldo mayoritario del pleno.
El primer grupo contempla la llegada de 73 elementos de las Fuerzas Armadas estadounidenses, quienes participarán en el ejercicio multinacional “Anfibio Fénix 2026”, programado del 8 al 30 de mayo en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina, en San Luis Carpizo, Campeche.
El ingreso de estos efectivos se realizará en tres fases: el 6 de mayo arribarán 13 militares sin armamento en vuelo comercial; el 10 de mayo ingresarán 20 más, y el 17 de mayo lo harán otros 40 elementos con equipo militar a bordo de una aeronave tipo C-130 Hércules.
Además, el Senado autorizó la entrada de 23 elementos de fuerzas especiales, conocidos como Navy SEALs, quienes participarán en el ejercicio “Evento SOF 4: Fortalecer la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales”, previsto del 1 de agosto al 15 de octubre de 2026 en entidades como Campeche, Estado de México e Hidalgo.
En conjunto, estas autorizaciones suman 127 militares estadounidenses que ingresarán de manera temporal al país exclusivamente para labores de capacitación, sin realizar operaciones armadas fuera de este marco.
Durante la discusión legislativa, senadores destacaron que este tipo de ejercicios no implica una cesión de soberanía, ya que el Estado mexicano mantiene en todo momento el control y mando sobre las actividades desarrolladas en su territorio.
Cabe señalar que, conforme a la Constitución mexicana, es facultad del Senado autorizar el ingreso de tropas extranjeras al país, como parte de los mecanismos de cooperación internacional en materia de seguridad y defensa.
Esta decisión se suma a otras autorizaciones recientes otorgadas en 2026, en un contexto de colaboración bilateral orientado a fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas armadas mexicanas.


