En medio del dolor, una familia guanajuatense decidió convertir la pérdida en esperanza. Paola, una joven de 28 años originaria de Dolores Hidalgo, se convirtió en una verdadera heroína al donar sus órganos y tejidos, permitiendo que cuatro personas hoy tengan una nueva oportunidad de vida.
La procuración multiorgánica se realizó en el Hospital General Regional (HGR) No. 58 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en León, donde personal médico llevó a cabo el procedimiento.
De acuerdo con la doctora Iris Lizeth Escobar Muñoz, encargada de la Coordinación Hospitalaria de Donación de Órganos y Tejidos, la decisión de Paola y su familia marcó un antes y un después en la vida de otras personas.
“Hay despedidas que, en lugar de oscuridad, dejan una estela de luz incalculable. Paola no solo cerró un capítulo de vida, sino que decidió escribir cuatro historias nuevas al donar sus córneas y riñones”, expresó.
Gracias a este acto de amor, dos personas podrán recuperar la vista mediante trasplantes de córnea, mientras que otras dos tendrán la posibilidad de mejorar su salud renal y continuar con sus vidas.
Paola sufrió un descontrol hipertensivo durante su jornada laboral, situación que derivó en su fallecimiento. Sin embargo, su historia no terminó ahí. Sus órganos serán trasplantados en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades No. 1 del Centro Médico Nacional del Bajío.
Su despedida estuvo acompañada por sus padres y sus tres hermanas, quienes, en medio del duelo, tomaron la decisión de donar sus órganos, convirtiendo su pérdida en un legado de vida.
La doctora Escobar Muñoz reconoció la generosidad de la familia, destacando que su decisión impactará directamente en la calidad de vida de los pacientes beneficiados.
Además, hizo un llamado a la población a reflexionar sobre la donación de órganos, recordando que cualquier persona puede registrarse como donador voluntario a través del Centro Nacional de Trasplantes o en la página oficial del IMSS.
“Convertirse en donador es el contrato de amor más noble que podemos heredar. Es una forma de seguir viviendo en otros”, concluyó.

