- En León, 29 procuraciones de órganos y tejidos realizadas este año superaron la meta anual del hospital; por primera vez se logró procurar un corazón
Decir “sí” en medio del dolor de perder a un ser querido no es una decisión sencilla. Sin embargo, 35 familias dieron ese paso durante el último año y permitieron que órganos y tejidos de sus familiares pudieran ayudar a otras personas a continuar con su vida.
Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, estas familias aceptaron la donación en el Hospital General Regional (HGR) No. 58, del IMSS en León. Tan solo durante 2026 se concretaron 29 procuraciones, con lo que se superó la meta anual establecida para el hospital.
Uno de estos procedimientos marcó un momento especial: por primera vez se logró procurar un corazón, además de otros órganos y tejidos que pueden beneficiar a pacientes que esperan un trasplante.
Durante un evento de reconocimiento, las familias donantes fueron homenajeadas por haber tomado esta decisión en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Una decisión que puede ayudar a más de 100 personas
En México, cerca de 20 mil pacientes permanecen en espera de un trasplante, mientras que cada año se realizan alrededor de 2 mil a 3 mil donaciones, una cifra que representa apenas una parte de las necesidades existentes.
De acuerdo con especialistas, un solo donador puede beneficiar a más de 100 personas mediante la donación de diferentes órganos y tejidos.
Por ello, uno de los principales mensajes para la población es hablar del tema desde ahora: decirle a la familia si se desea ser donador puede facilitar que esa voluntad sea respetada cuando llegue el momento, ya que los familiares participan en la decisión final.
“Siento que no se ha ido del todo”
Entre las familias reconocidas estuvo Gloria “N”, quien decidió donar las córneas, piel y tejido musculoesquelético de su esposo, con quien estuvo casada durante 36 años.
Su esposo falleció hace cuatro meses a consecuencia de un derrame cerebral. Para ella, saber que parte de él puede ayudar a otras personas representa una forma de mantener vivo su recuerdo.
“Al saber que está viviendo en otra persona siento que no se ha ido del todo”, compartió.
También recordó a su esposo como una persona noble y siempre pendiente de ayudar a los demás.
María “N” vivió una experiencia similar con su padre, quien donó sus córneas. Reconoció que aceptar la donación en medio de la pérdida fue difícil, pero también encontró consuelo al saber que alguien más podría recuperar la vista.
“Le das a alguien más la oportunidad de ver”, expresó.
Para ella, donar significa que otra persona pueda volver a disfrutar de cosas tan sencillas como ver la luz del día y permanecer junto a su familia.
Hablar de la donación antes de que llegue el momento
Las historias de estas familias muestran que la donación no elimina el dolor de una pérdida, pero puede convertir una situación difícil en una oportunidad para ayudar a otras personas.
Quienes deseen ser donadores pueden manifestar legalmente su voluntad a través del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) y del IMSS.
La recomendación principal es hablarlo con la familia y dejar clara la decisión desde ahora, para que, llegado el momento, los seres queridos conozcan y puedan considerar esa voluntad.


