Lo que buscaba ser un acto de memoria y acompañamiento a familias de personas desaparecidas terminó generando una fuerte polémica en Salamanca, luego de que durante una actividad organizada por el DIF municipal se presentaran alimentos decorados con fotografías de personas que continúan siendo buscadas por sus seres queridos.
Los hechos ocurrieron el pasado 28 de agosto, durante la jornada conmemorativa por el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, realizada en el jardín Xidoo, donde autoridades municipales reinauguraron el denominado Árbol de la Memoria.
De acuerdo con información oficial del Gobierno de Salamanca, el acto tuvo como objetivo acompañar a las familias y mantener viva la memoria de quienes permanecen desaparecidos. Madres buscadoras participaron en la intervención del árbol con tejidos y realizaron un pase de lista en memoria de sus familiares.
Como parte de la jornada también se presentó una muestra gastronómica a cargo de estudiantes de la Universidad De La Salle Bajío, quienes elaboraron alimentos inspirados en las recetas y recuerdos de las personas desaparecidas.
Sin embargo, imágenes difundidas del evento provocaron críticas en redes sociales debido a que sobre algunos de los alimentos fueron colocadas fotografías de personas desaparecidas.
La situación generó indignación entre usuarios y colectivos, quienes cuestionaron la sensibilidad de utilizar los rostros de personas ausentes en alimentos destinados a ser consumidos.
El DIF defendió el sentido de la actividad
La presidenta del DIF Salamanca, Eugenia Leonor Martínez Carrillo, había señalado que la muestra gastronómica buscaba convertirse en una forma de recordar a las personas desaparecidas a través de sus historias, sabores y recetas.
El organismo sostuvo oficialmente que su intención era sensibilizar y acompañar a las familias que atraviesan el dolor de no saber dónde están sus seres queridos.
Por su parte, el alcalde César Prieto Gallardo afirmó que el gobierno municipal tiene la obligación de actuar con sensibilidad y acompañar a las familias que viven esta situación.
No obstante, la difusión de las imágenes abrió un debate entre ciudadanos y colectivos sobre si la manera de representar la memoria de las personas desaparecidas fue adecuada.
La polémica ocurre en un municipio donde las familias buscadoras mantienen una lucha constante para localizar a sus seres queridos y exigir que las autoridades no abandonen sus casos.



