En León, decía el viejo panista don Luis Manuel Aranda que “el poder se conquista a base de mordidas de cucaracha.” Pareciera que hoy los guinda de Morena aplican la misma receta al poder estatal azul que lleva ahí casi 35 años ininterrumpidos.
Es el caso de la aprobación del Congreso de Guanajuato al matrimonio igualitario y el freno a las ‘terapias de conversión’, que por fin lograron sus opositores… con el pendiente de alcanzar uno de estos días la despenalización del aborto.
Previo aviso de su líder Jorge Espadas Galván, el panisno ‘se dividió’ –en un acuerdo más que ‘cantado’ con las oposiciones-, para permitir la reforma el Código Civil que normaliza en Ley el matrimonio de las parejas homosexuales en el estado.
Seis blanquiazules –“los colores del manto de la Virgen”, dicen ellos-, votaron en favor de la reforma, ocho necearon en contra y una de sus diputadas, Angélica Casillas, se abstuvo. También votaron en contra las diputadas Rocío Cervantes Barba, y María del Pilar Gómez Enríquez, de los muy progresistas PRI y PRD, respectivamente.
Con nombres y apellidos. Los panistas que levantaron su dedo a favor: Jorge Espadas Galván, Aldo Márquez Becerra, Ana María Esquivel Arrona, Carlos Terán Vargas, Jesús Hernández Hernández y Salvador Tovar Vargas. En contra: Juan Carlos Romero Hicks –ay no-, Noemí Márquez Márquez, Erandi Bermúdez, Jared González Márquez, María Isabel Ortiz Mantilla, Susana Bermúdez, Yesenia Rojas y Rolando Fortino Alcántar.
La reforma al artículo 144 del Código Civil define ahora al matrimonio como “la unión libre de dos personas, que tiene como objeto realizar una comunidad de vida, en la que los cónyuges se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua” -‘dos personas’, ya no el ‘marido y mujer’ que por fin cedieron los panistas.
En su intervención, el líder panista Jorge Espadas expresó que “es trascendental no partir de la descalificación de que quien piensa diferente está equivocado, por lo que el voto del partido parlamentario que representa será diferenciado y tomado a conciencia y con responsabilidad.” ‘Tibio’ y ‘farsante’, le gritó desde las graderías su propia ‘ultra’. El dictamen se aprobó por mayoría de votos.
En la misma sesión, como parte del mismo pacto, los diputados tipificaron en el Código Penal del estado los delitos contra la expresión o identidad de género y la orientación sexual, -las mal llamadas ‘terapias de conversión’.
Allí se precisa que “a quien imparta u obligue a un menor de edad o incapaz a recibir esfuerzos para corregir la orientación sexual, o la identidad o expresión de género, se le impondrán de dos a seis años de prisión y de veinte a sesenta días de multa”. El delito se perseguirá de oficio.
Más clarito: “se entiende por esfuerzos para corregir la orientación sexual, o la identidad o expresión de género, aquellas prácticas en las que se emplea violencia física, moral o psicoemocional y se utilicen tratos crueles, inhumanos o degradantes que atenten contra la dignidad humana, consistentes en sesiones psicológicas, psiquiátricas, médicas o cualquier método o tratamiento, que tengan por objeto anular o menoscabar la expresión o identidad de género o la orientación sexual de la víctima. El dictamen se aprobó por mayoría de votos.
A PAGAR
Peeero, ese jueves –el anterior-, también se enviaron al archivo muerto tres iniciativas de reforma al Código Penal en materia de despenalización del aborto; una a la Constitución Política de Guanajuato a fin de derogar la disposición normativa que establece que persona es todo ser humano desde su concepción hasta su muerte natural y otra que proponía cambios a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para incluir el concepto de autonomía reproductiva. No al aborto, pues, cobraron los azules.
A confesión de parte, el diputado panista Rolando Fortino Alcantar Rojas sostuvo que “el derecho a la vida no puede ser afectado, pues su límite implicaría su anulación”, y que por eso “se construyó en todos los Códigos Penales de la nación el delito de aborto como un mecanismo de protección.” Nada qué hacer ahí.
La diputada de Movimiento Ciudadano Sandra Alicia Pedroza les recordó otra vez “si no debería ser suficiente que ya la Suprema Corte de Justicia haya dicho que el Código Penal –ese código penal nuestro- es violatorio de derechos para que lo reformen”. Que no se busca “confrontación sino justicia y dignidad; disminuir la mortalidad materna, garantizar los derechos y la protección de las niñas para que no sigan siendo obligadas a ser madres como consecuencia de la violencia estructural que las victimiza y obliga a concluir sus embarazos”. Su prédica se perdió en el desierto.
-¿Ha sido mucho el tiempo perdido?, pregunté a don Luis Manuel Aranda en aquella entrevista en 1993.
-Me respondió: “Para nuestras vidas puede ser mucho el tiempo, pero para el desarrollo de una idea o de un avance polìtico, yo reo que va muy bien. El poder, como yo le digo, se conquista a base de mordidas de cucaracha; porque si queremos llegar gracias al zarpazo y devorar, no vamos a lograr las formas debidas para la convivencia.”
A veces es bueno regresar a los clásicos.
(A)La Jaula
Publicitarios
Que Morena votará en contra el presupuesto Guanajuato 2026 como se los ordenó su lideresa Luisa María Alcalde. El lance es contra los gastos en imagen del Gobierno del Estado. Pero, a ver.
1. El Gobierno Federal gasta más en comunicación que en programas sustantivos. En 2025, la Federación destinó $4,292 millones a comunicación social, más que todo el presupuesto federal para la Secretaría de las Mujeres ($2,093 millones). Repitamos juntos: el gasto federal en comunicación es 2 veces mayor que lo destinado a mujeres. También supera el presupuesto de la Comisión Nacional de Derechos Humanos ($1,722 millones)
2. El gasto federal en comunicación creció 48% en un año. El presupuesto modificado federal pasó de $2,901 millones aprobados a $4,292 millones, un incremento del 48%, incluso mayor que el crecimiento de casi todos los ramos de gobierno, como Seguridad (15%) o Educación (2.6%)
3. La federación gasta más en comunicación que en salud pública o protección de derechos. En 2025, el gasto federal en comunicación social fue mayor que en programas de salud materna, sexual y reproductiva ($2,847 millones), Fortalecimiento de los Servicios Estatales de Salud ($2,731 millones) y Prevención de adicciones ($1,510 millones)
4. También gasta más que en seguridad y derechos humanos. El gasto federal en comunicación supera al Fondo para el Fortalecimiento de las Instituciones de Seguridad Pública ($1,120 millones) y al presupuesto de la CNDH en su conjunto.
5. El gasto federal en comunicación supera incluso programas prioritarios. En 2025, el gasto federal en comunicación social fue mayor que programas como: Apoyo a la Infraestructura Hidroagrícola – $1,858 millones o el Apoyo a Refugios para Mujeres Víctimas de Violencia – $485 millones.
6. Los datos desmentirían la narrativa de austeridad federal. El incremento federal de $1,390 millones en publicidad fue mayor que el aumento presupuestal en Cultura ($872 millones), Ciencia y Tecnología ($1,158 millones) o incluso Agricultura\campo ($649 millones) Que allá hay muchos números a corregir, por supuesto. Acá hay algunas contrataciones recientes que debieran ruborizarles, por la persona y la materia. En fin,
Correspondencia: [email protected]
‘X’: TigresDePapel
