¿En qué se gastó el dinero de los leoneses? ¿Qué obras y programas realmente avanzaron? ¿Qué quedó pendiente? Estas son algunas de las preguntas que comenzaron a revisar integrantes del Ayuntamiento de León al iniciar el análisis del Segundo Informe de Gobierno.
Regidoras, regidores y síndicos comenzaron a revisar el documento, que tiene mil 21 páginas, junto con los responsables de las distintas dependencias municipales.
La síndica Ma. Esther Santos de Anda dejó claro que la revisión debe servir para que los ciudadanos tengan mayor certeza sobre el uso de los recursos públicos.
“La transparencia no se demuestra solamente con discursos; se demuestra con procedimientos, controles y hechos”, afirmó.
Por ello, señaló que las compras y contrataciones del gobierno municipal deben estar justificadas, contar con presupuesto y realizarse mediante procesos abiertos y competitivos.
También advirtió que, si durante la revisión encuentran posibles irregularidades, estas deberán ser enviadas a las autoridades correspondientes para que sean investigadas.
Que los resultados sean del Ayuntamiento, no de una sola persona
El síndico Román Cifuentes Negrete puso sobre la mesa otro tema: que el informe reconozca que muchas de las decisiones tomadas durante la administración fueron aprobadas por el propio Ayuntamiento.
Explicó que obras, programas y presupuestos fueron discutidos y votados por el Cabildo, por lo que consideró que los resultados deben presentarse como un trabajo conjunto.
“No estamos de acuerdo con un enfoque personalista en el que pareciera que todo es logro de una sola persona o de una sola área”, señaló.
Al mismo tiempo, aseguró que también serán revisados los señalamientos sobre servidores públicos, con la intención de reconocer lo que funciona y corregir aquello que haya sido cuestionado.
Ya revisaron casi 300 páginas
La primera mesa de trabajo duró 4 horas con 33 minutos y permitió revisar 292 páginas del informe.
Durante la sesión se analizaron tres ejes, nueve programas, 18 proyectos y 53 acciones. Además, los integrantes del Cabildo realizaron 163 intervenciones, entre preguntas, comentarios y cuestionamientos.
Las observaciones que surgieron serán divididas en tres grupos: cambios que deberán hacerse directamente al informe, información adicional que tendrá que entregarse y ajustes a las políticas públicas para los últimos meses de la administración.
También se revisarán aquellos proyectos que ya superaron sus metas o que enfrentan dificultades para cumplirlas.
La intención, explicó el regidor Hildeberto Moreno Faba, es que el informe permita saber con mayor claridad qué se hizo, qué falta por hacer y cómo se utilizaron los recursos públicos.
El análisis continuará en las siguientes mesas de trabajo, donde los integrantes del Ayuntamiento revisarán el resto del documento y plantearán las modificaciones y aclaraciones que consideren necesarias.



