La curiosidad y el asombro se apoderaron de decenas de leoneses luego de que se viralizara en redes sociales una convocatoria para un supuesto encuentro de la comunidad “therian”, programado a las 10 de la mañana de este sábado en el emblemático Arco de la Calzada.
Desde temprana hora, personas comenzaron a reunirse en el lugar, no precisamente para participar en el movimiento, sino para observar a quienes se identifican como “therians”, individuos que adoptan comportamientos o identidades relacionadas con animales. Sin embargo, conforme avanzaban los minutos, la expectativa crecía, pero ningún integrante de esta comunidad aparecía.
Fue cerca de las 11 de la mañana cuando finalmente un hombre caracterizado como león —con máscara, garras y movimientos felinos— hizo su aparición, desatando la euforia entre los presentes, quienes rápidamente comenzaron a seguirlo, grabarlo y tomar fotografías.
En entrevista, Roberto Carlos, de 29 años, explicó que su participación tenía como objetivo apoyar a la comunidad therian y fomentar el respeto.
“Todos somos libres de hacer lo que queremos, solo es temporal, es una diversión para representar a nuestro animal favorito”, expresó.
El hombre, no solo concedió entrevistas, sino que también interactuó con el público tomándose fotos, imitando el comportamiento del animal: caminaba en cuatro patas, rugía e incluso protagonizó una escena peculiar al cruzar la calle para comer tacos simulando hacerlo como un felino, lo que provocó risas y más grabaciones entre los asistentes.
La escena atrajo aún más atención, pues personas que transitaban por la zona, tanto a pie como a bordo de vehículos, disminuían la velocidad para observar y capturar el momento con sus celulares.
Durante varios minutos, el ambiente se mantuvo entre la sorpresa y el entretenimiento. Algunos espectadores señalaron que, aunque consideran que se trata de un movimiento pasajero, respetan a quienes encuentran en esta práctica una forma de diversión y expresión personal.
El inusual encuentro dejó claro que, más allá de la convocatoria, la curiosidad de los leoneses fue la verdadera protagonista de una mañana que se convirtió en espectáculo improvisado en pleno corazón de la ciudad.

