La Inteligencia Artificial ya no es cosa del futuro. Hoy está presente en las escuelas, oficinas, tribunales y hasta en las campañas políticas. Ante este panorama, especialistas de la Universidad de Guanajuato analizaron los beneficios, riesgos y desafíos que representa esta tecnología para el sector público y la democracia.
Durante el encuentro académico “Inteligencia Artificial en el Sector Público: diálogo entre Derecho, Ciencia Política y Administración Pública”, realizado en la División de Derecho, Política y Gobierno del Campus Guanajuato, académicas y académicos debatieron cómo la IA está transformando la forma de gobernar, impartir justicia y tomar decisiones públicas.
Las mesas de análisis fueron coordinadas por la Dra. Lidia Ángeles García González, el Dr. Fernando Barrientos del Monte y el Dr. Fernando Patrón Sánchez, quienes coincidieron en que la IA puede agilizar procesos, analizar enormes cantidades de datos y mejorar servicios gubernamentales, pero también abre la puerta a problemas como la desinformación, los sesgos algorítmicos y la manipulación digital.
Uno de los puntos más relevantes fue el impacto de la IA en la política y la democracia. Especialistas señalaron que estas herramientas permiten predecir comportamientos electorales y crear campañas dirigidas con base en preferencias o emociones de las personas, situación que puede representar riesgos para la privacidad y la transparencia.
Monserrat Olivo Fuentes explicó que distintos países han tomado caminos diferentes para regular la Inteligencia Artificial. Mientras Estados Unidos apuesta por impulsar la innovación con menos restricciones, China mantiene un modelo más rígido de control, y la Unión Europea busca un equilibrio entre innovación y protección de derechos humanos.
En el ámbito educativo, Diana Mónica Vicher García destacó que las universidades han comenzado a modificar sus planes de estudio para incorporar temas relacionados con tecnología e IA, aunque advirtió que estas herramientas deben verse como un apoyo y no como el fin principal del servicio público.
Por su parte, Fernando Patrón Sánchez presentó cifras de la Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones de la Inteligencia Artificial Generativa en la Educación Superior Mexicana 2025. Reveló que el 93 por ciento del alumnado en México sabe qué es la IA generativa y que el 66 por ciento la utiliza constantemente. Además, el 79 por ciento la emplea para redactar textos y ensayos.
Sin embargo, también surgieron preocupaciones importantes. En Guanajuato, el 34.8 por ciento del estudiantado manifestó inquietud por la desinformación, mientras que el 76.7 por ciento del profesorado de universidades públicas aseguró no conocer normativas relacionadas con el uso de IA.
Otro de los temas que encendió el debate fue el riesgo de exclusión y discriminación mediante sistemas automatizados. Luis Daniel Vázquez Navarro subrayó que la llamada “auditoría algorítmica” es fundamental para evitar que la tecnología reproduzca desigualdades sociales o tome decisiones injustas sin supervisión humana.
En tanto, Lidia Ángeles García González advirtió que las herramientas de IA ya son capaces de crear textos, imágenes, audios y videos falsos con gran realismo, haciendo cada vez más difícil distinguir entre información real y manipulada.
Uno de los momentos más llamativos del encuentro ocurrió cuando Fernando Barrientos del Monte recordó el caso de Escándalo de Cambridge Analytica, relacionado con la manipulación de datos de millones de usuarios de Facebook para influir políticamente en las elecciones de Estados Unidos de 2016 que llevaron al triunfo de Donald Trump.
“¿Estamos preparados para controlar la IA?”, cuestionó el académico, al advertir que el uso excesivo de estas herramientas también podría provocar pérdida de habilidades cognitivas y aumentar los riesgos de manipulación masiva.
Con este encuentro, la Universidad de Guanajuato busca abrir el debate sobre cómo aprovechar la Inteligencia Artificial sin perder de vista la ética, la transparencia y los derechos humanos en un mundo cada vez más digital.

