Bajo una intensa lluvia y en plena madrugada, decenas de pasajeros, entre ellos personas mayores en sillas de ruedas, descendieron de sus vuelos internacionales en el Aeropuerto Internacional del Bajío.
Debido a la tormenta registrada la noche del miércoles, algunas aeronaves no se conectaron a las pasarelas conocidas como “gusanos” o puentes de abordaje.
En su lugar, los pasajeros fueron obligados a descender por escaleras metálicas directamente al asfalto, empapados por la lluvia y sorteando charcos para poder ingresar a la terminal.
Los testimonios dan cuenta de escenas indignantes: adultos mayores, algunos con movilidad reducida, fueron trasladados en sillas de ruedas bajo la lluvia, sin techado, resguardos ni apoyo suficiente del personal operativo.
“La gente venía de vuelos largos, cansados, y encima tuvimos que bajar como si esto fuera una terminal improvisada. No hubo ni paraguas, ni transporte inmediato. Nos empapamos todos”, relató una pasajera.
A pesar de sus vuelos internacionales las condiciones de infraestructura aérea en la región, enfrenta críticas de respuesta ante situaciones climáticas
La escena, además de incómoda, evidenció la falta de protocolos para la atención de pasajeros vulnerables.

