El muérdago no solo afecta la imagen de los árboles: también puede poner en riesgo su salud y supervivencia. Ante la presencia de esta planta parásita en distintas regiones de Guanajuato, integrantes del Grupo Parlamentario del PAN, junto con la diputada de la Representación Parlamentaria del PRD y la diputada Luz Itzel Mendo González, propusieron una estrategia para proteger y recuperar el arbolado del estado.
La iniciativa plantea exhortar a los 46 ayuntamientos de Guanajuato a implementar o fortalecer programas permanentes para detectar, atender, conservar y, cuando sea necesario, reponer los árboles afectados.
La propuesta busca cambiar la manera en que se atienden estos problemas: pasar de actuar únicamente cuando un árbol ya está gravemente dañado a establecer diagnósticos, vigilancia y atención preventiva.
Cuatro acciones para salvar los árboles
La estrategia se basa en cuatro líneas de acción:
*Identificar. Los municipios deberán generar diagnósticos, inventarios y registros actualizados para conocer qué especies están afectadas, dónde se concentra el problema y cuál es el nivel de infestación.
*Sanar. Se plantea realizar podas sanitarias y otras acciones fitosanitarias con personal capacitado, procurando conservar y recuperar los árboles siempre que las condiciones técnicas y estructurales lo permitan.
*Proteger. La propuesta contempla dar seguimiento permanente a los árboles, capacitar al personal, manejar correctamente los residuos de poda y fomentar la participación ciudadana para detectar nuevas afectaciones.
*Replantar. Cuando un árbol muera o tenga que ser retirado por razones técnicas o de seguridad, se buscaría sustituirlo por especies adecuadas para cada región, dando prioridad a las nativas cuando resulte conveniente.
La diputada Marissa Ortiz señaló que esperar a que un árbol esté completamente deteriorado puede reducir las posibilidades de salvarlo.
“Necesitamos dejar atrás una visión reactiva. Cuando un árbol presenta una enfermedad o una plaga, todavía estamos a tiempo de intervenir”.
La propuesta también contempla una mayor coordinación entre los municipios, autoridades ambientales, la CONAFOR, instituciones académicas y centros de investigación, con el objetivo de capacitar brigadas y encontrar alternativas sustentables para atender las infestaciones.
Más que paisaje: infraestructura natural
Los legisladores destacaron que conservar el arbolado tiene un impacto directo en la vida cotidiana de las personas. Los árboles proporcionan sombra, ayudan a disminuir el calor, capturan dióxido de carbono, favorecen la infiltración de agua y ofrecen refugio para distintas especies.
En un contexto de temperaturas elevadas y estrés hídrico, señalaron, mantener vivos los árboles que ya existen puede ser tan importante como plantar nuevos ejemplares.
La iniciativa reconoce además que combatir el muérdago no significa necesariamente eliminarlo de manera indiscriminada. La intervención deberá considerar factores como la especie del árbol, el hospedero, el nivel de afectación y las condiciones ambientales del sitio.
Con esta propuesta, el PAN busca que los municipios pasen de acciones aisladas a una política permanente de prevención, conservación y seguimiento del arbolado, con la participación de autoridades y ciudadanos.
Porque plantar un árbol puede transformar un espacio, pero cuidarlo durante años es lo que permite que sus beneficios lleguen a las siguientes generaciones.



