En Guanajuato, la identidad no solo se vive, también se come. Con esa premisa, la Secretaría de Turismo e Identidad Secretaría de Turismo e Identidad de Guanajuato impulsa la Temporada Gastronómica “Guanajuato ¡Sí Sabe!”, una iniciativa que invita tanto a habitantes como a visitantes de todo el país a descubrir el estado a través de su cocina tradicional, sus productos locales y sus nuevas propuestas culinarias.
La temporada, que inició el pasado 16 de mayo y se extenderá hasta el 30 de agosto, se ha convertido en una gran vitrina de la riqueza gastronómica guanajuatense. A lo largo de estos meses, distintos municipios ofrecen festivales, ferias y experiencias que giran en torno a ingredientes y tradiciones muy arraigadas, como el maíz, el mango, el borrego, la tortilla ceremonial y la cocina indígena.
Pero la oferta va más allá de lo tradicional. También se incluyen productos que han ganado reconocimiento dentro y fuera del estado, como el vino, el mezcal, el tequila, el pulque y la cerveza artesanal, integrando así una mezcla entre herencia culinaria e innovación gastronómica.
Uno de los principales objetivos de esta temporada es fortalecer la economía local. Cocineras tradicionales, productores, artesanos, emprendedores y prestadores de servicios turísticos encuentran en estos eventos una plataforma para impulsar sus productos, generar ingresos y consolidar redes de colaboración en cada región.
Más que una agenda de eventos, “Guanajuato ¡Sí Sabe!” se plantea como una invitación a recorrer el estado desde su cocina: sentarse a la mesa con las tradiciones vivas, conocer a quienes preservan recetas heredadas por generaciones y redescubrir la identidad de cada municipio a través de sus sabores.
La estrategia también busca detonar la actividad turística, incrementar la ocupación hotelera y fortalecer el consumo local, convirtiendo la gastronomía en un motor clave del desarrollo económico y cultural de Guanajuato.
Al final, la premisa se resume en una idea sencilla pero poderosa: en Guanajuato, cada platillo cuenta una historia, cada ingrediente conserva una tradición y cada mesa es una forma de mantener viva la identidad del estado.


