- Especialistas analizaron cómo la discriminación racial puede mezclarse con clasismo, misoginia y otros prejuicios que forman parte de la vida cotidiana.
¿El racismo solamente aparece cuando alguien utiliza un insulto contra otra persona? Para especialistas que participaron en un ciclo de conferencias de la Universidad de Guanajuato (UG), el problema es mucho más amplio y también puede encontrarse en formas de pensar, discursos, prejuicios y estructuras sociales.
Con esta pregunta como punto de partida, la Universidad de Guanajuato llevó a cabo el ciclo de conferencias “El Quehacer Universitario: Racismo en México, una violencia estructural”, un espacio que reunió a especialistas para analizar cómo se manifiesta la discriminación racial en el país.
Las actividades se realizaron de manera virtual durante cuatro viernes, del 21 de agosto al 11 de septiembre, y aunque estuvieron dirigidas a la comunidad universitaria, también fueron abiertas al público en general.
Racismo, clasismo y misoginia pueden aparecer juntos
Uno de los puntos centrales del ciclo fue explicar que las expresiones de odio y discriminación no necesariamente se presentan de una sola forma.
El racismo puede relacionarse con clasismo, misoginia y homofobia, generando situaciones de discriminación más complejas que pueden pasar desapercibidas o incluso normalizarse socialmente.
Por ello, las conferencias buscaron ofrecer herramientas para reconocer y analizar los llamados discursos de odio, que pueden presentarse tanto mediante palabras y textos como a través de comportamientos dirigidos contra una persona o grupo por su raza, color de piel, origen, etnia, nacionalidad, género, religión u otras características.
Del racismo contra pueblos originarios al racismo internalizado
A lo largo del ciclo se abordaron distintas caras del problema.
La primera conferencia, el 21 de agosto, estuvo a cargo de la Dra. Rosa Campoalegre Septien, quien habló sobre el racismo en Cuba como referente para estudiar el racismo en México.
El 28 de agosto, la Mtra. Judith Bautista Pérez abordó el tema de los pueblos originarios y el racismo en México.
Posteriormente, el 4 de septiembre, el Drx. Tito Mitjans Alayón analizó la relación entre violencia racial, cisgeneridad y mestizaje en el México contemporáneo.
El cierre, el 11 de septiembre, estuvo a cargo de la Dra. Mónica G. Moreno Figueroa, con una reflexión sobre el racismo internalizado y las estructuras que pueden reproducirse incluso desde las propias personas y comunidades.
¿Por qué hablar de esto?
Durante la clausura se recordó que en 1965 Naciones Unidas aprobó la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, como parte de los esfuerzos internacionales para combatir la segregación y la discriminación.
Más de seis décadas después, la UG planteó que estudiar y visibilizar estas formas de violencia sigue siendo necesario para entender sus efectos en las personas y en la sociedad.
El objetivo del encuentro no fue solamente hablar del racismo como un problema histórico, sino identificar cómo puede manifestarse actualmente y abrir la conversación sobre aquello que muchas veces se considera “normal” en la vida cotidiana.


