- Apicultores acusan el uso de plaguicidas e insecticidas directamente en las colmenas. Las pérdidas económicas podrían alcanzar los 400 mil pesos por cada 100 colmenas afectadas.
Cientos de miles de abejas han muerto en distintos puntos de Guanajuato debido a presuntos envenenamientos en apiarios, una situación que mantiene en alerta a los productores, quienes denuncian ataques deliberados contra las colmenas y exigen a las autoridades investigar y detener estas prácticas.
Eduardo Ortiz Ceja, presidente de la Asociación Ganadera Especializada en Abejas, calificó los hechos como un “ecocidio en serie” y señaló que, durante los últimos cuatro meses, se han registrado al menos seis ataques graves en comunidades de León y San Felipe.
De acuerdo con el dirigente, los incidentes se han presentado en zonas cercanas a Santa Ana y La Arciniega, así como en el poblado de El Jagüey, en San Felipe. En estos lugares, presuntamente se han utilizado plaguicidas e insecticidas en polvo directamente sobre las colmenas, provocando la muerte de miles de ejemplares.
Uno de los casos ocurrió en un apiario propiedad de Ortiz Ceja, ubicado rumbo a Santa Ana, donde encontró 115 cajones afectados, con abejas muertas y otras desorientadas o agonizando.
A esta situación se suma la pérdida de 100 colmenas de otro productor en La Arciniega y una afectación similar en otras 100 en la zona de El Jagüey, además de otros incidentes reportados en San Felipe.
El impacto no solamente es ambiental. El representante de los apicultores estimó que perder 100 colmenas representa un daño económico cercano a los 400 mil pesos, una cantidad que golpea directamente el patrimonio de las familias que dependen de esta actividad.
La muerte de abejas también amenaza al campo
Más allá de las pérdidas para los productores, los apicultores advirtieron que el problema puede tener consecuencias para la agricultura, la ganadería y los ecosistemas.
Las abejas cumplen una función fundamental en la polinización de cultivos y plantas silvestres, por lo que su desaparición puede afectar la reproducción de distintas especies vegetales.
Ortiz Ceja también alertó sobre las repercusiones en la producción de semillas de pastos que sirven para alimentar al ganado, lo que podría extender los daños a otras actividades del sector agropecuario.
Ya presentaron denuncias, pero exigen respuestas
Los productores informaron que ya presentaron denuncias ante el Ministerio Público y notificaron los hechos a la Secretaría del Campo, la SADER y las áreas municipales de Desarrollo Rural.
Sin embargo, consideran que la respuesta institucional ha sido insuficiente y demandan que cada caso sea investigado para identificar a los responsables y evitar que continúen las afectaciones.
Entre sus principales peticiones se encuentra la creación de fondos de emergencia que permitan apoyar económicamente a los apicultores cuando pierdan sus colmenas por este tipo de incidentes.
Finalmente, hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar el uso indiscriminado de plaguicidas, proteger a las abejas y reportar cualquier fumigación o actividad sospechosa cerca de los apiarios.
La preocupación del sector es que, detrás de cada colmena destruida, no solamente hay pérdidas económicas para una familia productora, sino también un daño a los polinizadores de los que depende buena parte de la vida en el campo.


