El deporte no solo fortalece el cuerpo; también enseña a respetar reglas, trabajar en equipo, controlar las emociones y confiar en las propias capacidades. Con esta visión, 45 adolescentes participaron en las Mini Olimpiadas 2026, realizadas en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes de Guanajuato.
La jornada fue organizada por la Dirección General de Reintegración Social para Adolescentes (DGRSA), perteneciente a la Secretaría de Seguridad y Paz, en coordinación con la Comisión del Deporte del Estado de Guanajuato (CODE).
Durante las actividades, las y los jóvenes pusieron a prueba sus habilidades en disciplinas como fútbol uruguayo, voleibol, atletismo y tocho bandera, como parte de una estrategia enfocada en fortalecer su desarrollo físico, emocional y social.
Pero más allá de obtener una victoria, cada partido y competencia se convirtió en un espacio para aprender a comunicarse, respetar a los demás y enfrentar los retos con disciplina y constancia.
Los propios adolescentes eligieron los nombres de sus equipos: Titanes, Renacer, Guerreros y Vencedores, palabras que reflejaron el espíritu de esfuerzo y superación que acompañó la jornada.
Luis Felipe Razo Ángeles, director general de la DGRSA, destacó que este tipo de actividades permite fortalecer valores esenciales para la vida.
“Estas actividades representan una oportunidad para que las y los adolescentes desarrollen disciplina, respeto, autocontrol y, sobre todo, responsabilidad. Además, fortalecen su salud física y mental, y les permiten descubrir que el esfuerzo y la constancia son el camino para alcanzar sus metas”, señaló.
Las Mini Olimpiadas forman parte de las acciones permanentes que buscan complementar los procesos educativos, culturales y de desarrollo personal que reciben las y los adolescentes durante su estancia.
A través del deporte, se busca que las y los participantes desarrollen habilidades que les ayuden a construir un proyecto de vida, fortalecer sus vínculos familiares y avanzar en su proceso de reintegración social.
Porque en la cancha también se aprende que cada esfuerzo cuenta, que los tropiezos pueden superarse y que siempre existe la oportunidad de comenzar de nuevo.

