Con la intención de sembrar un cambio desde el interior de los centros penitenciarios, la Secretaría de las Mujeres de Guanajuato, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Paz, llevaron a cabo jornadas de sensibilización bajo el nombre “Una vida libre de violencia”.
Estas actividades no solo buscan informar, sino transformar. A través de pláticas dirigidas tanto a mujeres como a hombres privados de la libertad, promueven el respeto, la igualdad y el reconocimiento de los derechos de las mujeres, como base para una convivencia más sana.
Las jornadas se realizaron en los centros penitenciarios de Valle de Santiago, Guanajuato y León, así como en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes, donde participaron 302 personas, de las cuales 146 son mujeres. Actualmente, la población femenina en prisión en el estado ronda las 400 internas.
Durante estas sesiones, las y los participantes accedieron a herramientas para identificar y romper ciclos de violencia, además de reflexionar sobre la importancia de construir entornos más seguros, incluso dentro de los propios centros de reclusión.
Autoridades estatales destacaron que este tipo de acciones forman parte de una nueva visión que reconoce la necesidad de brindar atención integral a todas las mujeres, incluidas aquellas que se encuentran privadas de su libertad, garantizando sus derechos con perspectiva de género.
El objetivo es claro: que el proceso de reinserción social no solo implique cumplir una condena, sino también generar conciencia, prevenir futuras violencias y facilitar una reincorporación más plena a la sociedad.


