Ante problemáticas cada vez más frecuentes como el ciberacoso, las amenazas en redes sociales, el consumo de sustancias y la afectación emocional de estudiantes, una diputada de Morena propuso una serie de reformas para fortalecer la seguridad y la prevención de la violencia en las escuelas de Guanajuato.
La legisladora Miriam Reyes Carmona presentó una iniciativa para modificar diversas leyes estatales con el objetivo de crear el Modelo Escalonado de Seguridad Escolar, una estrategia que permitiría atender los riesgos en los planteles de acuerdo con la gravedad de cada situación.

Durante su intervención en el Congreso del Estado, la diputada señaló que las comunidades educativas enfrentan nuevos desafíos que obligan a actualizar las medidas de protección para estudiantes, docentes y personal escolar.
Explicó que este modelo funcionaría como una herramienta para identificar riesgos y activar respuestas específicas dependiendo de las condiciones de cada escuela, zona escolar o región, evitando aplicar las mismas medidas en todos los planteles.
“La escuela debe ser un espacio donde las niñas, niños y adolescentes no solo aprendan, sino que también se sientan seguros y protegidos”, sostuvo la legisladora.
De aprobarse la propuesta, el diseño y la actualización de este modelo quedarían a cargo del Consejo Estatal para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia en el Estado de Guanajuato, en coordinación con la Secretaría de Educación de Guanajuato.
Además, la Secretaría tendría la responsabilidad de implementar las acciones en escuelas de nivel básico y medio superior.
Detectores de metales solo en casos justificados
Uno de los puntos que destaca en la iniciativa es la regulación del uso de herramientas tecnológicas de seguridad dentro de los planteles.
La propuesta establece que la instalación de detectores de metales u otros mecanismos similares solo podrá realizarse de manera excepcional y cuando exista un diagnóstico que demuestre la necesidad de aplicarlos.
Con estas reformas, la diputada busca que las escuelas cuenten con mecanismos más efectivos para prevenir y atender situaciones de violencia, al tiempo que se protege el bienestar físico y emocional de las y los estudiantes guanajuatenses.

