Aunque no siempre se percibe en el día a día, México atraviesa una transformación silenciosa que cambiará la forma en que se planean servicios como salud, educación, pensiones y empleo: cada vez habrá más personas adultas mayores y menos niñas, niños y jóvenes.
Ante este panorama, legisladores del PAN y del PRD presentaron un punto de acuerdo para pedir al Gobierno Federal analizar a fondo las consecuencias de estos cambios demográficos y comenzar a prepararse desde ahora.
La diputada Ana María Esquivel Arrona explicó que durante años se habló del llamado “bono demográfico”, una etapa en la que la mayoría de la población se encontraba en edad productiva, lo que representaba una oportunidad para el desarrollo económico del país. Sin embargo, aseguró que México está entrando en una nueva etapa marcada por el envejecimiento poblacional.

“A veces creemos que los grandes cambios de un país llegan con estruendo. Pero hay transiciones que avanzan en silencio… y cambian por completo la vida de millones de personas. Eso es precisamente lo que hoy está ocurriendo en México”, expresó.
El exhorto fue dirigido a la Secretaría de Gobernación y al Consejo Nacional de Población, con el objetivo de revisar el Programa Nacional de Población publicado el pasado 18 de mayo y generar mesas de trabajo con especialistas, académicos e investigadores.
Entre los temas que buscan analizar están el envejecimiento, la baja en la fecundidad, la educación, la salud, las pensiones, el mercado laboral, la vivienda, los cuidados y la planeación territorial.
De acuerdo con las proyecciones, para el año 2034 México tendrá una mayor proporción de personas adultas mayores que de niñas y niños, lo que implicará importantes retos para el país.
Uno de los sectores que podría resentir más el cambio es la seguridad social. Menos jóvenes trabajando significaría menos personas aportando al sistema, mientras que aumentaría la demanda de pensiones, atención médica y cuidados para personas mayores.
Por ello, los legisladores plantearon la necesidad de diseñar esquemas de ahorro sostenibles, fortalecer programas dirigidos a adultos mayores y crear oportunidades para quienes decidan mantenerse económicamente activos.
También señalaron que el sistema educativo deberá adaptarse. La disminución en la población infantil y juvenil modificaría la demanda de escuelas, docentes e infraestructura educativa. Además, en preparatoria y universidad se requerirá impulsar más formación técnica, digital y tecnológica para responder a los cambios laborales derivados de la automatización y la inteligencia artificial.
Con este llamado, PAN y PRD aseguraron que buscan anticiparse a la nueva realidad demográfica del país y que las políticas públicas y presupuestos se diseñen pensando en las próximas generaciones… y también en quienes hoy están envejeciendo.


