En un acto de amor que trasciende la vida, la Secretaría de Salud del Estado llevo a cabo la procuración de órganos en el Hospital General de León, permitiendo que cuatro personas reciban una nueva oportunidad de vivir.
A través del Centro Estatal de Trasplantes, se concretó la donación de dos riñones y dos córneas. Uno de los riñones fue trasplantado en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, mientras que el segundo se quedó en el propio Hospital General de León. Las córneas también fueron trasplantadas en esta misma unidad médica.
Detrás de este gesto se encuentra una historia profundamente humana. José Isabel, de 49 años, radiotécnico, padre de tres hijos y amante de la música —especialmente las cumbias—, dejó en vida clara su voluntad de convertirse en donador de órganos.
Quienes lo conocieron lo describen como una persona alegre, amorosa y siempre dispuesta a ayudar a los demás. Su mayor felicidad era compartir tiempo con sus hijos, a quienes amaba profundamente.
Tras su fallecimiento, su familia —esposa, hijos, madre y hermanos— decidió honrar su deseo, aceptando la donación de sus órganos. Gracias a esta decisión, su legado hoy sigue vivo en otras personas.
Autoridades de la Secretaría de Salud reconocieron la valentía y generosidad de la familia, destacando que este tipo de decisiones permiten que la vida continúe en otros pacientes que esperan una segunda oportunidad.
Guanajuato, líder en donación de órganos
El estado de Guanajuato se consolida como referente nacional en materia de donación y trasplantes. Al cierre de 2025, la entidad alcanzó cifras históricas con 139 donadores de órganos, superando los 127 registrados en 2024.
Gracias a la solidaridad de las familias guanajuatenses, se lograron 420 órganos y tejidos procurados, entre ellos 239 córneas, 115 riñones, 30 tejidos musculoesqueléticos, 25 hígados, cinco corazones y dos pieles.
Estos esfuerzos hicieron posible la realización de 316 trasplantes en el estado, destacando 189 trasplantes renales, 124 de córnea y uno de hígado.
Hoy, historias como la de José Isabel recuerdan que incluso en medio del dolor, el amor puede convertirse en vida para alguien más.

