¿Qué tiene que ver la inteligencia artificial con el campo? Mucho más de lo que parece. Hoy, para que un producto agroalimentario llegue desde Guanajuato hasta otro país, no basta con producirlo: también hay que saber cómo transportarlo, cuánto costará, dónde venderlo y cómo enfrentar los cambios del comercio mundial.
Ese es uno de los temas que se analizan en el 16º Foro de Agronegocios, que se realiza del 5 al 8 de octubre en la División de Ciencias de la Vida (DICIVA), con la participación de estudiantes, académicos, gobierno y representantes de la industria.
El encuentro pone sobre la mesa una realidad: el campo del futuro necesita mucho más que tractores y maquinaria. También requiere inteligencia artificial, tecnología, especialistas en comercio internacional, logística, agua, energía, sustentabilidad y financiamiento.
Las actividades arrancaron con la conferencia “Del mapa al contenedor: inteligencia artificial aplicada a la exportación agroalimentaria”, impartida por Edgar Luinni Fuentes Córdova, director general de Luinni International, quien compartió su experiencia exportando productos a diferentes países.
Uno de los datos que llamó la atención fue el impacto que los conflictos internacionales pueden tener directamente en el precio de los productos. Durante la conferencia se señaló que el costo de transportar mercancías por vía marítima aumentó 238% en los últimos meses debido al cierre del estrecho de Ormuz.
Esto significa que acontecimientos que ocurren a miles de kilómetros pueden terminar afectando a productores y empresas que necesitan enviar sus mercancías a otros mercados.
Jóvenes, pieza clave para el campo que viene
Durante la inauguración, Juan Antonio Ramírez Vázquez, director de la División de Ciencias de la Vida, destacó que este foro permite a los estudiantes conocer de cerca las tendencias que están transformando los agronegocios en el mundo.
Ma. de la Paz Reyes Bravo, presidenta del Consejo Estatal Agroalimentario (CEAG), también destacó la participación de las mujeres en el sector y llamó la atención sobre la cantidad de jóvenes que actualmente estudian Agronegocios.
La idea central es clara: el campo está cambiando y necesita nuevos perfiles profesionales.
Ya no se trata únicamente de sembrar, cosechar o criar ganado. El sector agroalimentario también necesita personas que sepan utilizar tecnología, desarrollar software, analizar mercados, encontrar nuevas formas de comercialización y resolver problemas relacionados con el agua, la energía y la sustentabilidad.
“El campo necesita de las y los jóvenes”, se destacó durante el encuentro.
Por su parte, Rogelio Costilla Salazar, rector del Campus Irapuato-Salamanca, resaltó el papel de la División de Ciencias de la Vida en áreas como agricultura, producción de alimentos, ganadería, salud, medio ambiente y agronegocios.
La institución busca conectar el conocimiento que se genera en áreas como Agronomía, Alimentos, Ingeniería Agrícola y Veterinaria con los problemas y necesidades reales de quienes trabajan en el sector agroalimentario.
Un foro que va más allá de las aulas
El encuentro no se limita a conferencias. Durante estos días también se realizarán talleres, un concurso de cortometrajes, un mercadito emprendedor, una mesa con egresados y egresadas, además de actividades deportivas y culturales.
Con ello, estudiantes y participantes pueden conocer distintas oportunidades relacionadas con un sector que, lejos de quedarse en las prácticas tradicionales, está incorporando cada vez más tecnología.
El mensaje del foro es directo: el campo está evolucionando y quienes sepan combinar la producción con tecnología, innovación y conocimiento tendrán un papel importante en los agronegocios del futuro.


