Detrás de cada reporte de violencia o vulneración de derechos hay una historia que puede cambiar. En León, la Procuraduría Auxiliar de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PAPNNA) trabaja para que más menores puedan vivir en un entorno seguro, recibir cuidados adecuados y, cuando sea posible, crecer dentro de una familia.
Durante el segundo trimestre de 2026, la dependencia recibió 319 reportes, realizó 99 diagnósticos de vulneración de derechos y brindó atención a 418 niñas, niños y adolescentes, de los cuales 179 fueron mujeres y 239 hombres.
La omisión de cuidados fue la principal causa de atención, con 315 casos, seguida de 60 casos de violencia psicológica, 55 de violencia física y 21 de violencia sexual. Estas cifras permiten identificar dónde se concentran los riesgos y reforzar las acciones de prevención y protección.
Para Daniela Lemus Arévalo, procuradora Auxiliar de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, cada intervención representa una oportunidad para cambiar el rumbo de una vida.
“Cada acción que realizamos tiene un mismo objetivo: garantizar que las niñas, niños y adolescentes ejerzan plenamente sus derechos”, señaló.
Dos menores encontraron una nueva familia
Uno de los objetivos más importantes de la PAPNNA León es garantizar el derecho de las niñas, niños y adolescentes a vivir en familia.
Durante este periodo, dos personas menores de edad fueron integradas a una nueva familia mediante un proceso de adopción, con lo que se restituyó su derecho a crecer en un ambiente seguro, estable y afectivo.
Pero el acompañamiento no termina ahí. Para los adolescentes que se encuentran bajo tutela y se preparan para convertirse en adultos independientes, existe el Proyecto de Vida Independiente, en el que actualmente participan 26 jóvenes.
A través de este programa reciben orientación y herramientas para desarrollar su autonomía, tomar decisiones y prepararse para la vida adulta.
También trabajan con madres, padres y cuidadores
La protección de la infancia no solamente implica atender los casos cuando ya existe una vulneración. También significa ayudar a las familias a contar con mejores herramientas para cuidar y educar.
Por ello, la PAPNNA implementa el Taller de Crianza Positiva, dirigido a madres, padres y personas cuidadoras que forman parte de procesos de restitución de derechos.
Durante el segundo trimestre se realizaron nueve sesiones, en las que participaron 77 cuidadores primarios, quienes recibieron herramientas para construir hogares más seguros, respetuosos y protectores.
La meta es que cada niña, niño y adolescente pueda crecer con sus derechos garantizados y, siempre que las condiciones lo permitan, dentro de una familia que le brinde seguridad, cariño y estabilidad.
Con estas acciones, León busca fortalecer la prevención de la violencia, apoyar a las familias y acompañar a quienes necesitan una nueva oportunidad para construir un proyecto de vida.


