Los mensajes suelen advertir sobre supuestas deudas con más de 90 días de atraso y exigen “liquidar hoy” para generar miedo y urgencia.
La recepción de un mensaje que exige pagar de inmediato una supuesta deuda puede causar preocupación, especialmente cuando incluye advertencias sobre retrasos, consecuencias o posibles afectaciones. Sin embargo, antes de llamar, responder o realizar un depósito, es importante verificar si el adeudo realmente existe.
La Policía Cibernética de Guanajuato detectó la circulación de mensajes de texto que simulan avisos de cobranza y buscan presionar a las personas para que paguen de inmediato deudas que no reconocen.
Estos mensajes suelen mencionar atrasos mayores a 90 días, utilizar nombres parecidos o escritos de manera irregular a los de empresas de telecomunicaciones y emplear frases como “liquidar hoy”, con el objetivo de provocar miedo, confusión y una sensación de urgencia.
El propósito es que la persona llame a los números incluidos, comparta información personal o bancaria, o realice una transferencia sin comprobar primero si la deuda es real.
Entre las principales señales de alerta se encuentran mensajes dirigidos a una persona distinta al propietario de la línea, referencias a cuentas o servicios desconocidos y amenazas sobre consecuencias inmediatas si el pago no se realiza en ese momento.
Además, se ha detectado el uso del llamado SMS Flash, un formato que muestra el mensaje directamente en la pantalla del celular y puede parecer más invasivo o urgente. Sin embargo, que el aviso aparezca de forma inmediata no significa que provenga de una empresa legítima ni que la deuda sea verdadera.
¿Qué hacer si recibes uno de estos mensajes?
La recomendación principal es no interactuar. Responder o llamar al número incluido puede confirmar que la línea telefónica está activa y provocar nuevos intentos de contacto.
Se aconseja:
- Cerrar el mensaje sin abrir enlaces, seleccionar números o seguir instrucciones.
- No responder ni llamar a los teléfonos incluidos en la supuesta cobranza.
- No realizar depósitos o transferencias basándose únicamente en mensajes o llamadas no verificadas.
- No compartir nombres, domicilios, CURP, datos bancarios, contraseñas ni códigos de seguridad.
- Bloquear al remitente y marcar el mensaje como spam.
- Verificar cualquier adeudo directamente en la aplicación, página oficial o línea telefónica legítima de la empresa.
- Utilizar únicamente los datos de contacto que aparezcan en contratos, recibos o estados de cuenta auténticos.
Si el mensaje menciona una deuda desconocida o está dirigido a otra persona, no debe asumirse que existe una obligación de pago. En caso de sospechar que alguien pudo utilizar indebidamente la identidad para contratar un servicio o solicitar un crédito, se puede revisar el historial ante instituciones como Buró de Crédito o Círculo de Crédito.
¿Ya compartiste información o hiciste un depósito?
Si la persona respondió, proporcionó datos o realizó una transferencia, debe interrumpir el contacto y comunicarse de inmediato con su institución financiera para revisar los movimientos de sus cuentas.
También autoridades recomiendan cambiar las contraseñas que pudieran estar comprometidas y activar mecanismos adicionales de seguridad.
Las capturas de pantalla, registros de llamadas, números telefónicos, fechas y horarios deben conservarse como evidencia, pero sin continuar la conversación ni confrontar a quien envió los mensajes.
En caso de recibir amenazas, solicitudes insistentes de dinero o comunicaciones sospechosas, pueden realizar un reporte anónimo al 089 o solicitar orientación a la Policía Cibernética mediante el correo [email protected].
Si ya ocurrió una afectación económica o se requiere presentar una denuncia formal, se debe acudir ante la Fiscalía General del Estado de Guanajuato.
La recomendación es clara: no pagues por miedo ni actúes con prisa. Antes de responder, verifica directamente con la empresa o institución involucrada y utiliza únicamente sus canales oficiales.

