El futuro del transporte público en León podría enfrentar momentos complicados si no se ajusta la tarifa del pasaje o si el Gobierno Municipal no otorga un nuevo subsidio para apoyar la operación del sistema.
Así lo advirtió Daniel Villaseñor Moreno, líder de los concesionarios del transporte público, quien aseguró que la sostenibilidad del servicio está en riesgo debido a la disminución constante de usuarios y al incremento de los costos de operación.
Según explicó, desde 2019 la movilidad en el sistema ha caído alrededor de un 32%. Tan solo de 2024 a 2025 se registró una disminución del 7% en pasajeros, mientras que de 2025 a 2026 volvió a presentarse una caída similar.
A esta situación se suman aumentos importantes en los gastos que enfrentan los transportistas. Las refacciones han incrementado cerca del 30%, los autobuses cuestan hasta un 50% más que hace algunos años y el combustible continúa elevando los costos de operación.
“Hoy la tarifa ya no alcanza”, afirmó Villaseñor, al señalar que las condiciones económicas son muy distintas a las que existían cuando se autorizó el esquema tarifario vigente.
Piden revisar nuevamente la tarifa
El dirigente confirmó que en los próximos días solicitarán formalmente que se reúna la Comisión Mixta Tarifaria para analizar la situación financiera del sistema.
Explicó que el reglamento contempla la posibilidad de revisar la tarifa cuando aumentan significativamente insumos como el combustible, las refacciones o las unidades de transporte.
Sin embargo, aclaró que convocar a la comisión no garantiza un incremento al pasaje, ya que también podría analizarse la posibilidad de que el gobierno vuelva a otorgar un subsidio, como ocurrió en 2025, para evitar que el costo adicional recaiga directamente sobre los usuarios.
Actualmente existe un subsidio municipal que ayuda a mantener el precio del servicio, pero este apoyo concluirá al término de la actual administración.
Los números ya no cuadran
Villaseñor detalló que cuando se realizó el último estudio financiero se estimó una recaudación anual de 2 mil 22 millones de pesos. No obstante, actualmente los ingresos rondan los mil 783 millones de pesos, incluso considerando el subsidio vigente.
Esto significa que el sistema está recibiendo cientos de millones de pesos menos de lo proyectado para cubrir gastos operativos.
“Ya estamos por debajo de lo que necesitamos recaudar para pagar los costos. Empezamos a tener pérdidas”, reconoció.
Ante este panorama, reveló que autoridades municipales ya convocaron a una reunión la próxima semana para analizar posibles soluciones, aunque todavía no existe una propuesta definida.
¿Qué podría pasar si no se actúa?
El líder transportista aseguró que el riesgo no es que el sistema deje de funcionar de un día para otro, sino que la calidad del servicio comience a deteriorarse gradualmente.
Entre las posibles consecuencias mencionó:
- Menor renovación de unidades.
- Autobuses más antiguos circulando.
- Más fallas mecánicas en las calles.
- Reducción de corridas y frecuencias.
- Problemas laborales con operadores.
- Posibles recortes de personal para disminuir costos.
“El colapso en el corredor industrial es inminente si no hacemos algo”, advirtió Villaseñor.
La caída de usuarios preocupa
Otro de los factores que más inquietan al sector es que las rutas prácticamente no han cambiado desde 2017, mientras que la ciudad sí se ha transformado.
Por ello, se realizará un estudio de movilidad que tardará entre seis y ocho meses en arrojar resultados y que buscará conocer cómo se mueven actualmente los ciudadanos, incluyendo a quienes utilizan bicicletas eléctricas, scooters y otros medios de micromovilidad.
La intención es rediseñar rutas para adaptarlas a las nuevas necesidades de los usuarios y tratar de recuperar pasajeros.
Mientras tanto, la discusión sobre un posible aumento al pasaje o un nuevo subsidio municipal vuelve a colocarse sobre la mesa, en un momento en que miles de leoneses dependen diariamente del transporte público para llegar a sus trabajos, escuelas y hogares.


