El ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, fue detenido en Estados Unidos y actualmente se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, la misma prisión donde permanecen personajes de alto perfil ligados al crimen organizado y la política internacional.
De acuerdo con información del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, Mérida Sánchez ingresó a territorio estadounidense el pasado 11 de mayo por la garita de Nogales, Sonora, rumbo a Arizona, donde quedó bajo custodia de los alguaciles federales de Estados Unidos, conocidos como US Marshals.
Las autoridades estadounidenses lo acusan de tener presuntos vínculos con la facción de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa, liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Según documentos judiciales citados por medios estadounidenses y el diario Reforma, el exfuncionario enfrenta cargos por conspiración para importar drogas a Estados Unidos, posesión de armas de alto poder y presuntamente recibir sobornos mensuales de hasta 100 mil dólares por parte de Iván Archivaldo Guzmán Salazar.
Las investigaciones señalan que, mientras estuvo al frente de la seguridad pública en Sinaloa entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024, habría brindado protección a operaciones del narcotráfico, incluyendo alertas anticipadas sobre cateos y redadas en laboratorios clandestinos para permitir que integrantes del grupo criminal movieran drogas y equipo antes de la llegada de las autoridades.
La captura ocurrió en Arizona y un día después compareció ante un juez federal en Tucson. Durante la audiencia, que habría durado apenas unos minutos, aceptó ser trasladado a la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde se lleva el proceso principal en su contra.
El caso ha generado fuerte impacto político debido a que en la acusación también aparecen mencionados otros funcionarios y figuras públicas de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, el alcalde con licencia de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y el senador Enrique Inzunza Cázarez.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas informaron que mantienen comunicación con el gobierno estadounidense a través de mecanismos de cooperación internacional.

