Ante el creciente uso de las llamadas “sueroterapias”, la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) inició inspecciones en establecimientos que ofrecen este servicio, con el objetivo de verificar que cumplan con la normativa sanitaria y evitar riesgos a la población.
El director general de Protección contra Riesgos Sanitarios, Luis Carlos Zúñiga Durán, informó que en el estado operan ocho negocios de este tipo, los cuales deben contar con aviso de funcionamiento, personal médico responsable y protocolos adecuados de atención.
Sin embargo, la dependencia fue contundente: estas terapias no cuentan con respaldo científico que garantice beneficios como “recuperarse de la resaca”, “desintoxicar el cuerpo” o mejorar el rendimiento físico.
Un foco rojo tras tragedia en Sonora
La advertencia no es menor. A nivel nacional, el tema encendió las alertas luego de un caso ocurrido en Hermosillo, Sonora, donde al menos ocho personas perdieron la vida tras recibir “sueros vitaminados” en una clínica privada.
En total, se documentaron 11 personas afectadas: ocho fallecimientos, una persona hospitalizada y dos que lograron recuperarse.
Las investigaciones oficiales apuntan a una posible contaminación bacteriana en los sueros, lo que habría provocado cuadros de sepsis, una reacción grave del organismo ante una infección que puede causar la muerte en cuestión de horas.
Autoridades federales señalaron que varios pacientes presentaron un deterioro acelerado y fallecieron incluso dentro de las 48 horas posteriores a la aplicación.
Además, se detectó que estos “cocteles” no solo contenían vitaminas, sino también otras sustancias promocionadas como “células madre”, cuya seguridad y composición aún se encuentran bajo análisis.
La clínica fue clausurada y el médico responsable es buscado por las autoridades, mientras la Fiscalía de Sonora y Cofepris continúan con las investigaciones para deslindar responsabilidades.
Inspecciones y una suspensión en Guanajuato
En este contexto, la SSG reforzó las revisiones en Guanajuato. Durante las inspecciones verifican que los establecimientos cuenten con:
- Aviso de funcionamiento
- Médico responsable y personal capacitado
- Expediente clínico del paciente
- Consentimiento informado
- Supervisión durante la aplicación
- También revisan medicamentos, caducidad, registro sanitario, condiciones de higiene y almacenamiento.
Como resultado, ya aplicaron la suspensión de actividades a un establecimiento por irregularidades que representaban un riesgo para los usuarios.
“No hay beneficios comprobados”
El funcionario estatal reiteró que estas terapias, cuando se ofrecen de manera generalizada, no tienen sustento médico.
“Lo que se oferta no tiene cabida desde el punto de vista científico ni médico”, advirtió.
Incluso, lejos de ayudar, podrían provocar reacciones adversas o complicaciones graves si no se aplican bajo condiciones estrictas y con una justificación clínica real.
El llamado: no exponerse
Finalmente, la Secretaría de Salud pidió a la ciudadanía no dejarse llevar por este tipo de servicios que prometen resultados rápidos.
“El primer responsable del cuidado de la salud es uno mismo. Evitemos exponernos a terapias que no han demostrado beneficio”, concluyó.
Mientras tanto, las autoridades mantendrán operativos para detectar y sancionar establecimientos irregulares, en un contexto donde casos como el de Sonora han evidenciado que estas prácticas pueden tener consecuencias fatales.


