Por primera vez desde que la alianza Morena-PT-PVEM llegó al poder federal, los propios aliados del partido guinda votaron en contra de una reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que provocó que la iniciativa electoral fuera rechazada en la Cámara de Diputados.
La propuesta no alcanzó la mayoría calificada necesaria —dos terceras partes de los votos— para modificar la Constitución.
En total, la reforma obtuvo 259 votos a favor y 234 en contra, además de una abstención, lo que bastó para desecharla sin siquiera pasar a la discusión en lo particular.
Aliados se dividen y frenan la reforma
Durante una sesión de poco más de dos horas en San Lázaro, el mayor golpe para Morena vino de sus propios aliados.
El Partido del Trabajo (PT) votó mayoritariamente en contra, al igual que una parte del Partido Verde (PVEM), sumándose a los votos del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano.
El coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, explicó que su partido no acompañó la propuesta porque considera que podría abrir la puerta a un sistema político dominado por una sola fuerza.
“Estamos en contra de que se instale un partido único, hegemónico. No creemos que esta sea la ruta para tener más democracia”, señaló.
Qué proponía la reforma electoral
La iniciativa impulsada por la presidenta incluía ampliar las herramientas de participación ciudadana y cambiar algunas reglas del sistema político.
Entre los mecanismos planteados estaban:
- Referéndum para que la ciudadanía apruebe o rechace leyes importantes.
- Plebiscito sobre decisiones relevantes del gobierno.
- Consulta popular en temas de interés nacional.
- Revocación de mandato para evaluar a gobernantes antes de que termine su periodo.
- Voto electrónico en este tipo de ejercicios.
- Sin nepotismo ni reelección
- Combatir prácticas políticas cuestionadas.
La iniciativa proponía:
Prohibir que cargos públicos se hereden a familiares directos (nepotismo electoral).
Eliminar la reelección inmediata en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
