Ante el anuncio sobre la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales en México, el Consejo Coordinador Empresarial de León (CCEL) fijó postura y reconoció que se trata de una transformación relevante para el país, que genera tanto expectativas como preocupaciones.
El organismo empresarial señaló a través de un comunicado que, para muchas y muchos trabajadores, la medida representa una oportunidad para mejorar su calidad de vida; sin embargo, para el sector productivo implica retos operativos, financieros y de competitividad que deben atenderse con responsabilidad.
Piden que no se politice el tema
El CCEL subrayó que este cambio no debe convertirse en bandera política, ya que se trata de un asunto estratégico para el desarrollo económico del país.
“Es un tema que requiere visión de largo plazo, diálogo permanente y análisis técnico”, destacaron, al insistir en que la transición debe realizarse de manera gradual para permitir que las empresas se adapten sin poner en riesgo el empleo formal ni la estabilidad económica.
Preocupación por el aumento de la informalidad
Uno de los puntos centrales del posicionamiento es la inquietud por el posible crecimiento de la economía informal.
El Consejo advirtió que las cargas fiscales y laborales —aunque buscan beneficiar a los trabajadores— también representan una presión adicional para las empresas que cumplen con la ley, especialmente en contextos económicos complejos.
De no considerarse la realidad productiva actual, alertaron, podrían generarse ajustes laborales no deseados e incluso un aumento en la informalidad, lo que terminaría debilitando la base económica y el empleo formal en México.
Desarrollo económico y bienestar, metas complementarias
El organismo empresarial sostuvo que el bienestar laboral y el desarrollo económico no deben verse como objetivos opuestos, sino como metas que pueden avanzar juntas si se crean condiciones adecuadas.
En este sentido, hicieron énfasis en que las micro, pequeñas y medianas empresas —que son el principal motor del empleo— requieren especial atención para garantizar su viabilidad ante cualquier reforma.
Trabajo desde la Comisión Laboral
El CCEL informó que, a través de su Comisión Laboral, presidida por Michel Sojo, presidente de Coparmex, se mantiene un análisis constante sobre los cambios legislativos y su impacto en el sector productivo.
Asimismo, adelantaron que próximamente convocarán a una rueda de prensa para ampliar su postura sobre este y otros temas relacionados con las condiciones laborales en el país.
Finalmente, el Consejo Coordinador Empresarial de León reiteró su disposición a participar activamente en el diálogo nacional, con una postura abierta y conciliadora, buscando que cualquier reforma laboral fortalezca tanto la competitividad como el bienestar de las familias mexicanas.
¿De qué trata la iniciativa?
La iniciativa oficial para reducir la jornada laboral en México propone modificar el marco legal para pasar de 48 a 40 horas semanales, lo que significaría trabajar menos tiempo sin que ello reduzca el salario ni las prestaciones de las y los trabajadores. Según el plan presentado por el gobierno federal y aprobado en el Senado en general, esta transición será gradual, reduciendo dos horas por año a partir de 2027 hasta llegar a la jornada de 40 horas en 2030; por ejemplo, en 2027 se pasaría a 46 horas, en 2028 a 44, y así sucesivamente.
Además, la reforma pretende quedar establecida a nivel constitucional y en la Ley Federal del Trabajo, buscando que los beneficios laborales se respeten —incluyendo la prohibición de horas extras para menores de edad y el fortalecimiento de registros electrónicos para vigilar el cumplimiento de las nuevas reglas— aunque aspectos como el número de días obligatorios de descanso aún generan debate entre sectores sociales y legislativos.

