Para combatir la violencia dentro del hogar, la Comisión de Justicia del Congreso del Estado de Guanajuato aprobó el dictamen de una iniciativa impulsada por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo que endurece las sanciones contra quienes ejerzan violencia familiar.

La propuesta contó con el respaldo de las diputadas Susana Bermúdez y Jared González, así como del diputado Rolando Alcántar, y ahora avanza en el proceso legislativo para convertirse en ley.
¿Qué cambia con esta reforma?
La diputada Jared González señaló que esta iniciativa responde a una realidad dolorosa que viven familias en Guanajuato. Subrayó que la violencia familiar no es un asunto privado ni algo que deba normalizarse, sino un abuso que puede presentarse de distintas formas:
•Agresiones físicas
•Violencia psicológica
•Violencia económica
•Violencia sexual
Y que afecta principalmente a mujeres, niñas, niños, personas adultas mayores y personas con discapacidad.
“El Estado tiene la responsabilidad de actuar para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia familiar; no podemos permitir que los agresores sigan reincidiendo ni se beneficien de facilidades legales para seguir dañando a sus víctimas”, afirmó.
Más años de cárcel y multas más altas
Por su parte, la diputada Susana Bermúdez explicó que la iniciativa propone:
•Aumentar las penas de 2 a 9 años de prisión.
•Aplicar multas de 20 a 90 días.
•Establecer que el delito se persiga de manera oficiosa, es decir, que las autoridades puedan intervenir de inmediato sin necesidad de que la víctima presente una denuncia formal.
Además, se contemplan sanciones aún más severas cuando:
•Las víctimas sean niñas, niños o adolescentes.
•Se trate de personas adultas mayores o con discapacidad.
•Exista violencia física.
En estos casos, las penas podrían ir de 3 a 12 años de prisión, además de multas de 30 a 120 días.
Un mensaje claro: cero tolerancia
Con la aprobación de este dictamen, el Congreso de Guanajuato busca fortalecer el marco legal para proteger a las familias y enviar un mensaje contundente: la violencia dentro del hogar no será tolerada.
De aprobarse en el Pleno, esta reforma representaría uno de los cambios más firmes en la lucha contra la violencia familiar en el estado, reforzando la protección a las víctimas y cerrando la puerta a la impunidad.

