Aquí anticipamos que la discusión central de la política mexicana en 2026 sería la reforma electoral. En la previa, en el extravío, nueve de once consejeros del INE propusieron disfrutar de una autonomía ‘plena’ y ceñir su presupuesto al PIB nacional, solo para topar con una negativa ‘de vestidor’ del jefe de la Comisión presidencial en la materia.
Y esta misma semana todas las posiciones imaginables se enfrentarán al conocer el primer ‘borrador’ de la Iniciativa de Ley que la presidenta Claudia Sheinbaum envía al Congreso de la Unión.
El lunes el Consejo del Instituto Nacional Electoral entregó sus propuestas a la Comisión Presidencial que encabeza Pablo Gómez. La Presidenta del Consejo del INE, Guadalupe Taddei, sostuvo que no se ocultan “las diferencias ni las tensiones” al interior. Y no. El documento contiene las propuestas consensuadas…, y un agregado con las posturas particulares de quienes no estuvieron de acuerdo. El primero de los contenidos enviados se aprobó por unanimidad de nueve de los once consejeros del pleno. No acudieron Dania Ravel ni Claudia Zavala.
-“Sabemos qué le duele al sistema electoral cuando se implementa una reforma, porque somos quienes la convertimos en realidad”, dijo, lacónica, Taddei.
Enmarcadas en ‘diez ejes temáticos’, estas son algunas de las propuestas más lucidoras:
Voto electrónico y nuevas modalidades: Implementación gradual del voto por internet con criterios de seguridad, y modelo mixto de votación: electrónico y presencial en casillas.
Elección del Poder Judicial: Separar temporalmente la elección judicial de los comicios ordinarios; prohibir participación de partidos políticos en promoción de candidaturas judiciales.
Fiscalización y transparencia: Uso de Inteligencia Artificial para fiscalización de recursos; fiscalización de plataformas digitales, redes sociales e ‘influencers’.
Paridad de género: 50 % del financiamiento de campaña obligatorio para candidatas mujeres; tipificación de violencia digital contra mujeres en materia electoral, y defensoría especializada para víctimas de violencia política de género.
Inclusión y accesibilidad: Voto en prisión preventiva en todo el país; credencial para votar desde el extranjero de carácter permanente; acciones afirmativas para pueblos indígenas, afromexicanos, personas con discapacidad y migrantes.
Que las propuestas surgen de las experiencias del Proceso Electoral Federal Concurrente 2023-2024 y el Proceso Electoral Extraordinario del Poder Judicial 2024-2025 -la primera elección de Jueces y Magistrados en el país-, que “evidenciaron tensiones normativas, vacíos legales y desafíos operativos que requieren atención”, señalan los INE(s).
PUNTOS Y COMAS
Apenas terminada la reunión en espacios de la Secretaría de Gobernación, en la colonia Juárez de la Ciudad de México, Pablo Gómez, presidente de la Comisión presidencial –de ‘comunista’ lo tildan no pocos opinadores-, ataja que la reforma electoral INE 2026 no será por consenso ni busca consejeros ‘avasallados’. “No, eso es lo menos que quiere el gobierno”.
De la autonomía, como la de las Universidades, ‘facultad de gobernarse a sí mismas’, pues no. “Los órganos administrativos –como el INE-, no son eso, por más que (no) se quiera entender”. Sin embargo “deben tener plena independencia en sus resoluciones, deben ser imparciales, deben observar la legalidad y la certeza”.
Así que de entrada, Pablo Gómez descarta la propuesta de indexar el presupuesto del INE al PIB Nacional. Las necesidades electorales y el crecimiento o decrecimiento del PIB nada tienen que ver. “¿Y si decrece el PIB, qué hacemos?, ¿le quitamos dinero al instituto, a los órganos de la judicatura?, ¿o qué?”.
Eso sí, la comisión designada por Claudia coincide con las propuestas de los consejeros en reforzar la fiscalización. Y de que habrá modificaciones las habrá. Cada vez que se hace una reforma se mejora el sistema de fiscalización, “y en algún momento habría de concluirse esa tarea”. Están en la memoria los escándalos, sin resolver, del ‘Pemexgate’ y ‘los Amigos de Fox’. “A ustedes les toca ahora, ustedes tienen la estafeta. Hacer lo que otros no hicieron”, reta Gómez a los consejeros.
Este mismo miércoles la presidenta Claudia Sheinbaum daría a conocer la ‘versión final’ de su propuesta de reforma electoral a enviar al Congreso de la Unión. Definiría, por ejemplo, si se realizan en la misma jornada las elecciones constitucionales y la elección de los integrantes del Poder Judicial. Se soltarán los demonios.
En la miscelánea de enfrente, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, imagina: recibida la Iniciativa, primero se realiza el diseño técnico; la discusión formal iniciaría el uno de febrero -sin necesidad de convocar a un periodo extraordinario-; en febrero se daría el debate en las cámaras de Diputados y Senadores; en marzo se aprobaría la reforma a nivel federal y estatal, y entre marzo y abril se analizarían y avalarían las reformas secundarias. Ya entrados, para abril se prevé el nombramiento de nuevos consejeros; en junio la implementación operativa y en septiembre la aprobación del presupuesto ‘ajustado’ a las nuevas instituciones electorales…, ¿alguna otra duda?
Y que sí, que la reforma incluiría acomodos como la ‘reducción’ de los plurinominales y recortes a los órganos electorales y los partidos… -Si lee usted las letras chiquitas, ni los guinda están muy de acuerdo entre ellos.
‘Será el sereno’ pero el desencuentro inicial entre las posiciones del Consejo del INE y el titular de la Comisión Presidencial Pablo Gómez, alerta que la reforma electoral en puerta se levantará sobre ópticas ideológicas y técnicas en apariencia irreconciliables: el gobierno de Claudia pone el acento en la restricción de los dineros, el cese total de los plurinominales y la fiscalización. Pablo Gómez madruga de plano con un ‘No’ a la autonomía ‘plena’ del Instituto Nacional Electoral. Las oposiciones acechan. Las emociones están aseguradas.
(A)La Jaula
La cabra y el monte
El senador azul/ guinda Ricardo Sheffield apuesta a corregir la plana a la Presidenta de la República Claudia Sheinbaum. Mientras la primer mandataria aclara a Donald Trump que ningún país ajeno dice a México qué hacer con su petróleo, el ex alcalde panista de León le recomienda revisar los convenios con Cuba “para no poner en riesgo las relaciones con el gobierno de Estados Unidos”. Advierte de tensiones mayores con los primos. Distante ya de los datos de ‘La Mañanera’, urge a revisar la conveniencia de las entregas “particularmente ante la delicada situación financiera de Pemex”. Desde el fondo de su corazoncito: “Si continuamos regalándole petróleo a Cuba, pues más problemas vamos a tener con nuestros vecinos de Estados Unidos”. A Sheffield lo traiciona el subconsciente y su pasado político reciente. Bien decían los (más) viejos: “la cabra siempre tira pa’l monte…”
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‘X’: TigresDePapel
