León volvió a despertar este lunes con filas largas, claxonazos impacientes y calles más cargadas de lo normal. Con el regreso a clases de miles de niñas y niños, el tráfico matutino regresó a la ciudad, especialmente en los corredores donde se concentran escuelas y centros de trabajo.
Desde antes de las 7 de la mañana, avenidas como Francisco Villa, López Mateos, Torres Landa, Mariano Escobedo y bulevar Campestre comenzaron a mostrar el movimiento típico de temporada escolar: padres apurados dejando a sus hijos, transporte público con mayor demanda y conductores tratando de ganarle minutos al reloj.
El impacto no solo se nota por las mañanas. Al mediodía y por la tarde, las zonas escolares vuelven a congestionarse con la salida de los estudiantes, lo que ha modificado nuevamente los tiempos de traslado para quienes circulan por estos puntos.
Conductores consultados coincidieron en que el cambio se sintió “de golpe”. “En vacaciones hacía 15 minutos al trabajo, hoy casi 40”, comentó Juan Carlos, empleado de una empresa en la zona sur de la ciudad.
Autoridades de Tránsito han señalado que este incremento en la movilidad es normal durante las primeras semanas del ciclo escolar, cuando se ajustan rutinas, horarios y rutas. También recordaron la importancia de respetar zonas escolares, pasos peatonales y límites de velocidad, sobre todo en horarios de entrada y salida.
Mientras tanto, la ciudad vuelve poco a poco a su ritmo habitual: el de las mañanas con prisa, mochilas al hombro y calles que, una vez más, confirman que el regreso a clases no solo se siente en las aulas, sino también —y fuerte— en el tráfico de León. Cuéntanos ¿cómo te fue?
