En una rueda de prensa desde su residencia en Mar-a-Lago, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que tras la operación militar realizada esta madrugada contra Venezuela, su país asumirá temporalmente el control del gobierno venezolano hasta que se establezca una “transición segura” hacia un nuevo liderazgo político.
Trump afirmó que, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, las fuerzas estadounidenses mantendrán presencia para garantizar que se complete un proceso de transición apropiado y juicioso, aún sin detallar quién ejercerá el poder ejecutivo en el país sudamericano durante ese periodo.
“Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que podamos hacer una transición segura”, dijo Trump, subrayando que la presencia estadounidense no se limitará únicamente al retiro de Maduro, sino que se extenderá hasta que las condiciones políticas del país permitan un cambio ordenado.
Durante la conferencia conjunta con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el mandatario enfatizó que la operación militar —que describió como “extraordinaria”— fue diseñada para proteger a la población venezolana y crear un espacio para que se establezca un gobierno legítimo bajo supervisión internacional.
Aunque Trump no se refirió directamente a un papel específico de México en la transición venezolana, sí comentó en declaraciones posteriores que la acción de Estados Unidos no debía interpretarse como un mensaje directo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pese a críticas anteriores de la administración estadounidense sobre la política mexicana en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
En esas declaraciones, Trump aseguró que el operativo en Venezuela no fue concebido como una advertencia para México, y que aunque respeta a la presidenta mexicana, reiteró su postura de que se deben tomar medidas más firmes contra los cárteles de la droga implicados en la violencia regional.
