Este 2026 nuevecito suena a terminación de billete de lotería: año preelectoral, ávidos lo compran la burocracia de los tres niveles y órdenes de gobierno; los partidos y su inventario de políticos y, como siempre, los apostadores en la ruleta de la cosa pública.
Claudia, la Presidenta de la República, lleva quince meses de ejercicio. En términos generales, nada mal le ha ido. La seguridad pública dejó atrás los titubeos de Amlo. A la oposición política se dislocaron las ideas. La economía nacional avanza de la mano del consumo interno, las exportaciones y la inversión extranjera directa.
Enfrente tiene el reto de consolidar la seguridad pública. Las extorsiones como el gran reto. Frenar, ya, la corrupción que asoma en sus morenistas de carne y hueso. Se vendrá encima la discusión de la reforma electoral. Que salud y educación superen el ‘ya merito’, y, por supuesto, afianzar el crecimiento económico y el desarrollo.
Vamos a ello. En seguridad pública, mientras se abaten los homicidios las desapariciones y la extorsión crecen. Con García Harfuch a la cabeza se han desmantelado organizaciones criminales relevantes: urgen victorias en el rescate territorial de regiones específicas del país; disminuir la percepción de inseguridad en la población y tomarse en serio el fortalecimiento de las policías locales.
El discurso amloísta de ‘Cero Corrupción’ se cae a pedazos en el ejercicio diario de los gobiernos y los políticos de Morena. A ‘mamá’ Claudia le es imposible estar detrás de cada uno de los figurones de la ‘4T’ que evidencian sus gustos caros y su proclividad al abuso de los cargos y los recursos públicos. Pueden argumentar cuánto y lo que quieran, pero la incongruencia con el discurso original los desnuda.
Si usted apuesta doble contra sencillo a que la ‘gran discusión’ del 2026 en la familia política mexicana será la anunciada reforma electoral, gana. Parece que nadie quiere lo que quiere Claudia. Básicamente, eliminar los Organismos Locales Electorales; aplastar a la plaga de los ‘pluris’ y reducir el costo de las elecciones y los dineros públicos a los partidos políticos. En el proceso electoral 2026-2027 se renueva la Cámara de Diputados y se eligen 17 gubernaturas. Que Dios los agarre confesados.
En hablando de esto, en junio de este año hay relevo en la gubernatura de Coahuila, un estado eternamente priista, sí, aunque usted no lo crea allí solo los chicharrones tricolores truenan. Hasta ahora. El suyo será el proceso electoral de calistenia para lo que se viene en 2027.
En los asuntos transfronterizos, Claudia vive ‘con el Jesús en la boca’. Los Aranceles ‘trumpianos’ han sido un azote al mundo. Si bien con lesiones que no ponen en riesgo la vida del país, México ha resentido los latigazos de la política expansionista estadounidense. Sobre México pende la espada de presentar a los EU (más) avances en el combate al tráfico de drogas desde su frontera norte.
A renglón seguido está la revisión del T-MEC, el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. Los tres países elegirían entre renovar el tratado por 16 años o acordar revisiones anuales hasta 2036. Donald Trump, necio en su ‘modus operandi’ amaga con finiquitar el tratado y firmar acuerdos bilaterales con Canadá y México, respectivamente. Claudia va a necesitar de su traje de domadora.
Y claro, este 2026 nos trae: El Mundial de Futbol. Espacio para la pasión desenfrenada por el balompié y paréntesis para el romance en la relación trilateral de México, Estados Unidos y Canadá, anfitriones de la copa. A México no se le auguran mayores oportunidades en lo primero, pero sí en lo segundo. Claudia juega de nueve en la espalda, y se espera de ella una definición ‘matona’.
En el Legislativo: la reforma electoral, la eventual revocación de mandato concurrente con las elecciones y la eliminación del fuero constitucional; la designación del Auditor Superior de la Federación, de consejeros electorales del INE y la discusión de la semana de 40 horas de trabajo. Alguien que se lance por las palomitas.
LIBIA
En el caso de Guanajuato no hay mayor misterio. La tarea de la Gobernadora Libia García en este 2026 que vive sus primeras horas, es enraizar los proyectos macro estratégicos en los que la acompaña la Presidenta Claudia Sheinbaum, y que son la plataforma del sexenio que ya consumió su primer año/ calendario.
Primero lo primero: la Seguridad. La baja en la comisión de homicidios dolosos en Guanajuato es el estandarte del gobierno de Libia en la materia. No es suficiente. Desde su arranque ha reconocido el compromiso de la SEDENA, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Federal, el Centro Nacional de Inteligencia, las Fiscalías Estatal y Federal y las Fuerzas de Seguridad estatales. El paso en el camino correcto es firme. Eso es innegable. Sin embargo la ruta es larga. La reiteración de homicidios múltiples y la extorsión que se resiste a menguar minan el sendero.
La otra alerta roja en el ejercicio de Libia García es el desarrollo de tres proyectos incorporados al Plan Nacional Hídrico: el Acueducto de la Presa Solís-León, la Tecnificación del Distrito de Riego 011 y el Saneamiento del Río Lerma. Seamos claros, el trabajo estatal de administración política de esas iniciativas aprobadas por la Presidenta Claudia Sheinbaum ha sido la mar de ineficaz. Del anuncio a las vacaciones de fin de año las incoformidades y protestas, legítimas o con afanes de manipulación crecen sin que en la otra esquina alcen la guardia. Se antoja una espantosa ‘X’ antes que la Presidenta repare en el hecho.
Y como no hay primera sin segunda, lo mismo ocurriría con el proyecto de construcción del Tren de Pasajeros Querétaro-Irapuato-León-Guadalajara que procura impulsar la movilidad de esta región del país, si antes el gobierno del estado no se asegura estrategias de convencimiento determinantes. Más que una obra de transporte, será un símbolo de la gestión efectiva del Gobierno de Guanajuato con el Gobierno Federal, predica García Muñoz Ledo. Demasiado trabajo como para echarlo a perder por incapacidad de operación política.
Guanajuato se presume como la quinta economía de México, aquí la bandera respaldada también por la presidencia de la República es la construcción de ‘la Puerta Logística del Bajío’ en Celaya. Que trasnformará a la segunda ciudad más poblada de Guanajuato en uno de los principales centros logísticos del país y del continente, dice el folleto publicitario. A ver.
Lo otro es la gestión cotidiana de toda administración pública. La de Libia ha depositado el acento en la atención a las muejres. La ‘Tarjeta Rosa’ que si bien no tuvo los alcances que se prometieron en campaña, se mantiene. En el presupuesto 2026 los diputados azules decidieron conceder incluso más recursos que los solicitados. Nada que ver con que el 2026 sea un año preelectoral, por supuesto.
En Salud, en 2026 irán al alza las presiones para que Guanajuato entregue su sistema al gobierno federal. Todo un desafío a la resistencia de la Gobernadora García Muñoz Ledo quien ha icho que no y que no.
–“Quien quiera ver en la colaboración, acuerdos políticos oscuros se equivoca, quien apueste por la división por encima del interés de Guanajuato no entiende la enorme encomienda de gobernar (…) nadie nos regala nada, es en el marco del respeto al federalismo que nuestro estado debe recibir lo que merece…”, leyó en agosto. Es de reconocerle que va derecho y no se quita. Este 2026 promete.
La Jaula
Allá vamos.
Ahora que estamos de estreno, un abrazo y la mejor suerte en el calendario a quienes tienen el mal tino de seguir a los ‘Tigres…’ Salud.
Correspondencia: [email protected]
‘X’: TigresDePapel

