El gobierno federal informó que 13 personas perdieron la vida y 44 permanecen hospitalizadas tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico, registrado la madrugada del pasado domingo entre las comunidades de Nizanda y Chivela, en el estado de Oaxaca.
El accidente ocurrió alrededor de la medianoche en la Línea Z del ferrocarril, cuando una locomotora se salió de las vías y provocó que al menos cuatro vagones se descarrilaran. El convoy transportaba alrededor de 750 personas, entre pasajeros y tripulación, según autoridades.
De los lesionados, 44 continúan hospitalizados en distintos centros médicos del estado, mientras que otros fueron atendidos en el lugar o dados de alta por mejoría. El director general del IMSS-Bienestar indicó que todos los pacientes reciben atención médica y quirúrgica garantizada, y que varios presentan fracturas y lesiones ortopédicas ya programadas para cirugía.
En conferencia de prensa, las autoridades señalaron que la Fiscalía General de la República (FGR), en conjunto con la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, ya abrió una carpeta de investigación para determinar las causas del siniestro. Asimismo, se aseguró la cadena de custodia del registrador electrónico del tren, conocido como “Pulse”, que funciona como la caja negra ferroviaria y almacena datos clave de operación.
El subsecretario de Derechos Humanos de la Segob informó que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, se activó un acompañamiento integral para las víctimas y familias afectadas, con servidores públicos designados para apoyar en trámites y gestiones. Las autoridades también reiteraron el número telefónico habilitado para localizar a personas que viajaban en el tren: (55) 2230-2106.
El Tren Interoceánico, inaugurado como parte del proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, es una de las principales obras de infraestructura ferroviaria del país, diseñada para conectar el Océano Pacífico con el Golfo de México y estimular el desarrollo económico del sureste.
