La canícula, también conocida como la “sequía de medio verano”, inició la primera semana de julio y se espera que se extienda hasta la primera semana de agosto, provocando un descenso en las lluvias y un aumento de las temperaturas, advirtió el profesor Rodolfo Jofré, especialista en Ciencias Atmosféricas del Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato.
“Este año en particular, la canícula afectará principalmente a los estados del sureste y a toda la región costera del Golfo y del Pacífico. En Guanajuato, los efectos serán menores, aunque sí se espera una ligera disminución en las lluvias”, explicó el especialista.
Sin embargo, Jofré aclaró que aunque el déficit de precipitaciones será moderado, continuarán presentándose tormentas puntuales intensas en diversas zonas del estado.
Advirtió que los municipios del norte y noreste de Guanajuato —ubicados en la vertiente del Golfo— podrían ser los más impactados.
Además de los efectos climáticos, el especialista hizo un llamado a la población a mantenerse alerta ante los riesgos sanitarios derivados del calor.
“Durante la canícula, los alimentos se descomponen con mayor rapidez, lo que incrementa la posibilidad de enfermedades gastrointestinales. También hay mayor riesgo de insolaciones y golpes de calor, por lo que es fundamental mantenerse bien hidratado y evitar exposiciones prolongadas al sol”, añadió.
Por su parte, Julio César Martínez Arredondo, experto en hidrología y miembro del mismo colegio, destacó que el origen del concepto de la canícula proviene de observaciones astronómicas de la cultura maya, quienes la asociaban con la aparición de la estrella Sirio en la constelación del Can Mayor.
Martínez explicó que, desde el punto de vista hidrometeorológico, la canícula representa un déficit de lluvias justo en el periodo donde normalmente se esperan precipitaciones abundantes. “Es una etapa de calor húmedo y bochornoso que también es reconocida en la cultura popular como un tiempo delicado para la agricultura, la ganadería e incluso para la salud humana”, dijo.
En algunas comunidades del norte del estado, como Dolores Hidalgo y San Luis de la Paz, se ha documentado una recurrencia del fenómeno en los últimos años.
Según datos empíricos y creencias populares, en esas regiones la canícula inicia alrededor del 14 de julio y puede extenderse hasta finales de agosto o incluso hasta principios de octubre, dependiendo de factores como el comportamiento de los ciclones en el Atlántico.
El Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato informó que actualmente se llevan a cabo investigaciones para estudiar los impactos de este fenómeno en la disponibilidad de agua, así como su influencia en la agroclimatología y la biometeorología, con el objetivo de generar estrategias que permitan mitigar sus efectos.
Recomendaciones básicas ante la canícula:
- Evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas.
- Usar ropa ligera, gorra o sombrero, y protector solar.
- Mantenerse hidratado constantemente.
- Consumir alimentos frescos y bien refrigerados.
- Prestar atención especial a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Aunque en Guanajuato los efectos de la canícula este 2025 no serán tan severos como en otras regiones del país, los especialistas coinciden en la importancia de mantenerse informados y tomar precauciones para evitar riesgos a la salud y afectaciones en las actividades productivas.
De acuerdo a la Universidad de Guanajuato respecto a las temperaturas mínimas, se prevé que oscilen entre los 14 y 15 °C en las regiones centro y sur del estado. En la zona norte, especialmente en áreas serranas, las mínimas podrían ubicarse entre los 11 y 13 °C.
En cuanto a las temperaturas máximas, se espera un ligero incremento hacia finales de la semana. Localidades como Celaya, Salamanca, León e Irapuato, situadas en el centro y sur del estado, alcanzarán temperaturas entre los 29 y 30 °C. En la zona norte se prevén máximas de 24 a 25 °C, mientras que el resto del estado mantendrá rangos entre los 25 y 28 °C.
Adicionalmente, se pronostica un aumento en la velocidad del viento durante las tardes del martes y miércoles, con ráfagas que podrían alcanzar entre 30 y 40 kilómetros por hora, lo cual contribuirá a refrescar ligeramente el ambiente en las tardes y noches.
En el panorama nacional, durante los próximos siete días existe un 20 % de probabilidad de formación de una nueva tormenta tropical en el océano Atlántico, aunque presenta una trayectoria con tendencia hacia México, aún no hay certeza de que impacte directamente al estado de Guanajuato.
