Foto: PROFECO
Al menos 13 productos fueron identificados como “embutidos cárnicos” que se venden junto al jamón, sin cumplir con la normatividad; podrían contener cualquier tipo de carne y altos niveles de sodio
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió sobre la presencia de productos autodenominados “embutidos” que se comercializan en tiendas y supermercados junto al jamón tradicional, pero que en realidad están fuera de la normativa sanitaria vigente y podrían representar un riesgo para la salud de los consumidores.
De acuerdo con un estudio realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, detectaron 13 productos con denominaciones como “embutido cárnico cocido”, “cocido de pavo” o “producto cárnico cocido”, que a simple vista parecen jamón, pero no cumplen con los requisitos establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-158-SCFI-2003, que regula la composición y etiquetado del jamón de pierna o de pavo.
Profeco explicó que estos productos se exhiben en las mismas secciones que el jamón y utilizan empaques e imágenes similares, lo que puede generar confusión entre las y los consumidores.
Sin embargo, al no estar regulados, es posible que contengan cualquier tipo de carne –como pollo, cerdo o pavo– o incluso pastas cárnicas de origen incierto, sin garantías sobre su contenido nutricional.
Además, los llamados “embutidos” pueden tener una mayor cantidad de soya, fécula o aditivos como azúcares, nitritos, fosfatos y sodio, lo que disminuye su valor nutricional y puede ser perjudicial para personas con enfermedades cardiovasculares o hipertensión.
En total, el estudio de Profeco evaluó 40 productos: 21 jamones comerciales, cinco de clasificación económica, uno de imitación vegana y los 13 “embutidos” señalados. Ninguno de estos últimos pudo demostrar técnicamente el origen de su denominación ni justificar por qué no son considerados imitaciones.
Por ello, Profeco recomienda a la población leer cuidadosamente el etiquetado de los productos antes de comprarlos. Un verdadero jamón de pierna debe contener al menos 55% de carne de la pierna trasera del cerdo, mientras que el de pavo debe contener el mismo porcentaje del muslo del ave, como lo exige la NOM-158.
Finalmente, la dependencia exhortó a consumir estos productos con moderación y a informarse a través de la Revista del Consumidor de julio, donde se publican los resultados completos del estudio.
Aquí puedes conocer a detalle el estudio ⤵️
https://revistadelconsumidor.profeco.gob.mx/

