En plena espera por la elección del sucesor de Francisco, el expresidente estadounidense aparece disfrazado de Sumo Pontífice.
Mientras en el Vaticano se afinan los últimos detalles para el cónclave que iniciará el 7 de mayo y que elegirá al sucesor del papa Francisco, Donald Trump ha vuelto a acaparar titulares, esta vez con una provocación que mezcla religión y política global: apareció en redes sociales vestido como Sumo Pontífice, emitiendo su propia “fumata blanca”.
El expresidente publicó la imagen este sábado, justo cuando se intensifican las maniobras internas dentro de la Iglesia católica estadounidense para influir en la elección de un pontífice de corte más conservador. Con su ya conocida afición por el espectáculo y la autopromoción, Trump ridiculizó el proceso e insinuó, sin decirlo directamente, que no haría falta un cónclave si la decisión dependiera de él.
La publicación ha desatado reacciones divididas. Mientras algunos lo consideran una sátira inofensiva, otros ven en el acto una burla de mal gusto hacia el proceso religioso y una muestra más del ego desmedido del exmandatario.
La imagen se viralizó de inmediato, en medio de una coyuntura política y espiritual cargada de tensión tanto en Estados Unidos como en el Vaticano. Con esta nueva provocación, Trump no solo se inmiscuyó en uno de los rituales más sagrados del catolicismo, sino que lo hizo a su estilo: como protagonista absoluto.
